La empresa YPF, filial del grupo hispano-argentino Repsol YPF, gestiona con la petrolera estatal YPFB la concesión de dos áreas en el oriente de Bolivia con gran potencial para la exploración y explotación de gas.
Fuentes del sector petrolero informaron ayer que la compañía apunta a adjudicarse las áreas de Capiguazuti y Río Salado, como parte de su estrategia de desarrollo internacional y para ampliar los recursos energéticos de Argentina.
Explicaron que estas negociaciones responden a que el Gobierno boliviano decidió en octubre otorgar unas 50 áreas para la exploración y explotación de hidrocarburos a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), con la participación de firmas privadas.
El viernes, el consorcio, formado por YPFB Andina y Repsol YPF, anunció el hallazgo de un nuevo pozo gasífero en el oriente de Bolivia, que producirá 6,3 millones de pies cúbicos diarios del combustible y 250 barriles de petróleo. Se trata del segundo pozo de gas que YPFB Andina halla en el campo Río Grande, a 57 kilómetros al sureste de la ciudad de Santa Cruz, informó YPFB en un comunicado.
Según información preliminar, los volúmenes de producción serán ligeramente superiores a los del pozo RGD-22, descubierto en el mes de agosto en el mismo campo. El consorcio YPFB Andina está participado en un 50,4% por el Estado boliviano y en un 48,9% por Repsol YPF. La filial YPF es la mayor productora de hidrocarburos de Argentina.
