Al verse rebasados en número por manifestantes que saquearon los comercios de la población de Llallagua (Potosí), la Policía del lugar decidió no intervenir para resguardar la seguridad de sus efectivos, aunque aclaró que se advirtió a los vendedores que las tiendas deberían estar cerradas.
Así lo informó el portavoz del Comando General de la Policía, Jorge Daga, a tiempo de agregar que no se registraron detenidos producto de las movilizaciones.
«El comandante de la Policía de Llallagua (teniente coronel Miguel Ángel Narváez) ha tenido una atinada apreciación, puesto que si determinaba el uso de agentes químicos u otra forma de disuasión podría haber provocado una mayor confrontación», dijo.
Comunarios de los ayllus Chullpa y Sicoya, así como la Federación de Cooperativas del Norte de Potosí marcharon ayer en un número aproximado de 4.000 personas en contra del incremento en los precios de la canasta familiar. Sin embargo, la movilización degeneró en vandalismo.
«Tenemos unos 60 efectivos que están acuartelados para evitar desmanes. Si bien sabíamos que la marcha se iba a efectuar, calculábamos que llegarían a un número de 800, pero hubo más de 3.000 movilizados. La Policía efectuó días antes, entre sábado y domingo, labores de disuasión, pero muchos comerciantes hicieron caso omiso de la advertencia», aseguró Daga.
Según reportes de radio Pío XII, tras los saqueos, dirigentes sindicales obligaron a los integrantes de la marcha a devolver parte de lo sustraído. «Los comunarios se han comprometido a devolver todo cuanto se haya sustraído de los negocios», dijo Daga.
