Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la inflación de enero (1,29%) es una de las más altas en comparación a las registradas el año anterior y representaba más de un tercio de la meta proyectada para el Gobierno para esta gestión (4%). En enero del 2010, el índice marcó un 0,17% y en 12 meses llegó a 7,18%, cuando la meta oficial era de 4,5%.
Después de contemplar esta situación y luego de contar con las cifras de la inflación de enero, «que a 12 meses subió a 8,4%», se determinó ajustar la variable macroeconómica para que la misma se encuentre en torno al 6% a fines de este año», informó ayer el presidente del BCB, Marcelo Zabalaga.
De acuerdo a proyecciones del ex presidente del BCB Armando Méndez la inflación «podría cerrar el 2011 con un índice del 14 o 15%».
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, explicó que la modificación al indicador se explica por «la inflación importada» que obliga al BCB y al Gobierno a implementar instrumentos de política económica que eviten la expansión de este fenómeno internacional.
En Bolivia, «más que tratarse de un problema monetario fiscal o cambiario, (la inflación) se ha debido más a un tema de términos reales, de la producción y abastecimiento, concomitante con el agio y especulación que se han dado en el país», precisó.
Sin embargo, la autoridad no hizo referencia al abrogado Decreto 748 que «nivelaba» los precios de los hidrocarburos líquidos en el mercado interno a los del mercado internacional y que disparó el valor de bienes y servicios. La autoridad insistió en que «son los elementos internacionales los que afectan a la inflación».
El proceso inflacionario se presentó, principalmente, en el último trimestre de 2010 por el encarecimiento de los alimentos. Datos del Banco Mundial señalan que el precio del maíz subió en 53%; el trigo en 48,8%; el azúcar en 22%; la soja en 27% y el precio del aceite en 39%, indicó Arce.
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La Razón – EL DIARIO NACIONAL DE BOLIVIA
