La Central Obrera Boliviana (COB) abandonó ayer la reunión que sostenía con los ministros de Trabajo (Félix Rojas), de Educación (Roberto Aguilar), de la Presidencia (Óscar Coca), de Planificación del Desarrollo (Viviana Caro) y el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, exigiendo tratar el tema salarial directamente con el Presidente y el vicepresidente Álvaro García.
Al respecto, el ministro Coca afirmó que el pedido «no puede ser atendido», porque la definición del incremento salarial es competencia de los ministros del área. «No corresponde que el Presidente (Morales) o el Vicepresidente (García) asuman áreas que son propias de los ministros», manifestó.
Tras salir de la reunión con los ministros, el principal ejecutivo del ente laboral, Pedro Montes, ratificó que hoy los trabajadores irán al paro movilizado de 24 horas y reiteró que sus demandas incluyen un salario mínimo nacional acorde a una canasta básica para cinco personas de Bs 8.309,50, es decir, de $us 1.183 (ver infografía).
El ajuste para definir el incremento, puntualizó, debe ser realizado en base a ese referente. «Hemos aprendido a hacer nuestra canasta familiar yendo a los mercados», lo cual es «más operativo y objetivo», agregó Montes.
Según el secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores Fabriles, Ángel Asturizaga, en el encuentro los trabajadores fabriles demandaron al Gobierno un decreto para negociar con la empresa privada un incremento salarial «escalonado» del 30%.
Morales afirmó que «no es racional» plantear este tipo de propuestas y que ponen en duda la «autoridad de los dirigentes», agregando que el planteamiento de la COB respondería a intereses de algunos dirigentes sindicales ante la proximidad del congreso nacional de la organización sindical.
«De verdad, me causa risa cuando (los sectores) dicen: incremento salarial del 40,50, hasta 70%. Como dirigente —especialmente antes—, nuestras propuestas siempre eran racionales (…). Cuando los planteamientos son de carácter irracional, descabellado, quién (los) va a apoyar», expresó.
El dirigente de la COB Ramiro Leaños dijo que las demandas salariales del sector obrero no son «descabelladas», porque son producto de un estudio técnico que se realizó en los mercados. «Es necesario discutir el tema de la canasta familiar, porque gracias al Decreto (0748) las cosas subieron. Que los ministros salgan al mercado y reflexionen sobre el error que cometieron con el ‘gasolinazo’», remarcó.
Morales resaltó que «es obligación» del Gobierno «cuidar» la economía nacional, evitando que todos los recursos disponibles sean destinados a salarios y distribuyéndolos en proyectos que impulsen el aparato productivo. Reiteró además que el incremento salarial y el mínimo nacional «jamás estarán por debajo del porcentaje de inflación», como ocurre desde el 2006.
La COB también observó el hecho de que, «a excepción de la comisión que trabajó la Ley de Pensiones, las comisiones que se conformaron el 4 de abril del 2010 y que trataban el seguro a corto plazo, la nueva Ley General del Trabajo, y la reactivación del aparato productivo incumplieron» con los plazos, informó el Ministro de Trabajo.
Facultades marcharán
Con el objetivo de apoyar «las justas reivindicaciones de los trabajadores», la Décima Conferencia Extraordinaria Nacional de Universidades decidió que, «al ser parte de la Central Obrera Boliviana (COB), los tres gremios de las universidades públicas se plegarán a las manifestaciones y marchas convocadas por el ente laboral».
Trabajo pide que la marcha sea pacífica
El ministro de Trabajo, Félix Rojas, espera que este viernes la movilización convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) sea en el marco de lo que establece la actual normativa, y que el derecho a la protesta sea ejercido de forma pacífica y sin ningún tipo de violencia.
«Es una medida que ellos han asumido, que obren con responsabilidad, con respeto a la normativa jurídica y evitando siempre cualquier situación de otra índole», dijo Rojas a radio Fides.
El Ministro de Trabajo enfrenta su primera huelga de trabajadores, a días de haber asumido su puesto, y espera que «ningún infiltrado» se aproveche de la coyuntura para dar una significación errónea a la protesta. La autoridad aseguró que en cualquier momento se instalará la mesa de negociaciones porque, «en realidad, el diálogo nunca fue roto, sino que se hizo una pausa».
Sobre el fracasado encuentro entre la COB y el presidente Evo Morales, Rojas afirmó que se debe entender que antes deben existir trabajos elaborados, lineamientos que resulten de las reuniones previas con los ministros de cada área. «No podemos ir con las manos vacías, el Presidente tiene que tomar las decisiones finales», dijo. La COB declaró un paro movilizado para este viernes.
