El presidente Evo Morales ratificó ayer en Cochabamba que el incremento salarial de 10% no será modificado, tal como lo pide la Central Obrera Boliviana (COB).
Criticó asimismo a los dirigentes cobistas que piden un salario mínimo de Bs 8.309. Dijo que el pedido «ya no es una reivindicación social, (sino) son ambiciones personales». Exhortó a la dirigencia obrera pensar primero en el país y luego en este tipo de pedidos que, de hacerse efectivos, impedirían la reactivación productiva.
«Exigen reactivación productiva, pero si todo se va a ir al salario, de dónde vamos a sacar plata, que nos digan», sostuvo y añadió que «somos víctimas de ambiciones». Morales también dijo que el Gobierno no se cierra al diálogo.
