El trayecto de la marcha convocada por la Confederación Nacional de Jubilados y Rentistas de Bolivia estuvo liderado por los mineros, el sector más combativo de los trabajadores bolivianos. «No estamos de acuerdo con el 5% que nos ofrece el Gobierno, porque no cubre ni la cuarta parte del alza del costo de vida», remarcó el principal ejecutivo de este sector, Mamerto Goyochea.
Otro de sus dirigentes, Justo Juan de Dios, añadió que el pedido de las bases ahora es de un incremento del 11%, igual al que se otorgó al sector de salud y educación. El martes, los dirigentes de los jubilados exigieron que el aumento sea del 10%.
Al cabo de varias horas de caminata, cientos de marchistas sintieron molestias y calambres en los pies. Las ampollas en las plantas de los pies fueron las que demandaron mayor atención por parte de los paramédicos que acompañan la movilización.
«Si algo pasa con nuestros compañeros rentistas, el directo responsable será el (presidente) Evo Morales y sus ministros», advirtió el dirigente Juan de Dios. Tras recorrer una distancia de 15 kilómetros, los marchistas arribaron ayer a las 16.00 a la población de Panduro. Según los dirigentes de los jubilados, la caminata se reiniciará a las 5.00.
Simultáneamente a la marcha, los jubilados de La Paz, Cochabamba y Sucre realizaron bloqueos esporádicos. En la urbe paceña, los rentistas bloquearon al mediodía una cuadra de la avenida Mariscal Santa Cruz, a la altura del Palacio de Comunicaciones.
En Sucre, los medios televisivos mostraron imágenes de personas de la tercera edad manifestando en plena Plaza de Armas.
El presidente de la Asociación de Rentistas de Cochabamba, Andrés Mamani, denunció que en Suticollo la Policía no los dejó pasar. «Hemos dicho que no estábamos yendo a causar problemas, sólo íbamos a pedir el incremento que nos corresponde. No nos querían dejar pasar y estábamos dispuestos a bloquear ahí, de esa manera nos han dejado salir», dijo.
El ministro de Trabajo, Félix Rojas, tras lamentar esta medida, señaló que la movilización de los jubilados es innecesaria ya que su despacho convocó a este sector para solucionar el problema. Los rentistas están dispuestos a dialogar, «pero en la carretera».
Atención en ambulancias
El Gobierno dispuso que un equipo de médicos y paramédicos acompañe la caminata de los rentistas y jubilados. Más de un centenar de personas fueron atendidas durante el primer día de la marcha. La mayoría de los casos es por fatiga y ampollas en la planta de los pies. El mal de altura o sorojche también afectó a los jubilados.
