Tras 22 días de bloqueos y el cierre de la frontera perú-boliviana, pobladores del departamento de Puno rechazan el preacuerdo firmado con el Gobierno de Alan García y decidieron continuar con las medidas de presión.
Ayer, a las 19.00, los alcaldes y dirigentes de la región sureña de Puno dieron un informe a los comunarios sobre el preacuerdo que se firmó con el Gobierno de Alan García, mismo que fue rechazado por la mayoría de las comunidades, que piden la promulgación de dos decretos supremos que establezcan la anulación definitiva de las concesiones mineras y petroleras en la zona.
«A pesar de que firmaron el acuerdo en Lima, los comunarios de Desaguadero peruano lo rechazaron, porque ellos quieren la anulación absoluta de la concesión minera de la mina Santa Ana», informó a La Razón Eugenio Pari, director de la radio Boliviana Digital de Desaguadero.
Según el portal de Telesur, el dirigente de la Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería, Pablo Salas, aseguró que continuarán la protesta porque no están satisfechos con la negociación sostenida durante la reunión en Lima.
Los manifestantes pidieron que las negociaciones se desarrollen en Puno y amenazaron con tomar el aeropuerto de Juliaca, hoy, como parte de la protesta.
También anunciaron que las carreteras Puno-Desaguadero e Ilo-Desaguadero continuarán bloqueadas. Por otra parte, el presidente de la Junta de Vecinos de Desaguadero de Bolivia, Mario Cerda, informó que los víveres con los que se preparan los alimentos para los choferes y turistas afectados por el bloqueo se están agotando. «Nos preocupa que ya nos esté faltando víveres para preparar el desayuno, almuerzo y cena para los choferes y turistas», dijo el dirigente vecinal.
