Colaborado por una empresa de rastreo, O Globo llegó desde Río de Janeiro (Baixada Fluminense) hasta la sede de gobierno con sus periodistas, siguiendo a un vehículo Gold modelo 2010, propiedad de Luis Roberto Texeira, a través de un GPS (Sistema de Posicionamiento Global) que fue robado el 1 de abril.
El reportero contó que el carro entró al país por Puerto Suárez después de 9 días del robo, llegó a Sucre, pasó a Potosí, Oruro, hasta llegar a manos de un mayor de policía en La Paz, quien tramitaba su emplacamiento como vehículo indocumentado.
El nuevo dueño había pagado 5 mil dólares, unos 10 mil reales brasileños, siendo que el carro valió 30.000 reales en territorio brasileño.
«El vehículo se localizó en La Paz. Se encontraba casualmente conduciéndolo un mayor, quien lo habría comprado en Santa Cruz como indocumentado pero no robado», reconoció Juan Carlos Choque, fiscal adscrito a la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove).
El lunes, el director departamental de esa entidad, Alfredo Guizaga, dijo que la información de vehículos robados en el exterior tarda mucho en llegar a su base de datos. «La información tarda más o menos tres meses para que se pueda subir al sistema, porque eso viene vía Cancillería. Por eso, se podría comprar un vehículo en frontera sin saber que fue robado en el exterior», advirtió la autoridad.
Chile. El lunes en la noche, TVN-Chile también emitió un reportaje de cómo siguieron a un vehículo robado en Antofagasta. Ellos llegaron hasta Uyuni (Potosí) donde, según los periodistas, la Policía regional no colaboró con Rodolfo Marchant, dueño original del auto marca Dodge Nitro para recuperarlo.
«Tras dos días de espera, finalmente conseguimos que el fiscal firmara la entrega del vehículo, pero nos pidió que renunciemos a futuras acciones legales y propuso que compensemos al supuesto dueño boliviano», relató el periodista de la televisión chilena.
Filmaron también a una mujer vendiendo en plena calle, placas originales por un costo de $us 100 para los autos robados en Chile que necesitaban salir de la población. Pudieron observar a más de un vehículo con el distintivo chileno circulando por Challapata y ofrecido en venta.
Incluso informaron «extraoficialmente» que los vehículos eran cambiados por droga en Challapata, a la que calificaron como «muy peligrosa». Estadísticas de ese país muestran que el 2010 hubo un incremento de un 46% de autos asegurados que han sido robados respecto al anterior año.
Temen que se legalicen los robados
Para la Fiscalía chilena, la amnistía de los coches chutos es una nacionalización de indocumentados, muchos de ellos robados en su país, ya que «no existen herramientas eficaces de cooperación entre ambos países para combatir el tráfico ilegal de hasta 150 unidades diarias».
