Desde tempranas horas del miércoles, el puente Internacional de Desaguadero que conecta Perú y Bolivia se encuentra fuertemente resguardado por efectivos de la Policía peruana para evitar un nuevo bloqueo por parte de los pobladores de la región de Puno.
Mientras tanto, en el distrito de Desaguadero y Zepita varios pobladores se reúnen en las plazas, donde discuten las estrategias de protesta, es decir «continúan analizando si bloquean o no las vías, como también la marcha hacia la ciudad de Puno», según el reporte de radio Onda Azul del Perú.
Se conoce que alrededor de 500 efectivos policiales se han trasladado a varios distritos para resguardar la seguridad de la población. Hace una semana los aymaras de la región habían dado una tregua luego de bloquear más de 20 días el puente y perjudicar a más de 500 transportistas bolivianos.
Por su parte, Hermes Bazán, presidente del Frente Cívico de la provincia peruana de Yunguyo, señaló que hoy —en una reunión— evaluarán si se suman o no a la huelga de los distritos que persisten con esta medida en rechazo a las concesiones mineras.
Puno, fronteriza con Bolivia, sostuvo tres semanas un bloqueo de caminos en rechazo, en principio, a la empresa minera canadiense Bear Creek, con el argumento de que contaminará toda la zona, aunque los reclamos luego se extendieron a toda actividad minera y petrolera en esa región.
