El presidente de YPFB Corporación, Carlos Villegas, dijo ayer que la importación de diésel para el mercado interno se ha convertido en un «talón de Aquiles» para el Gobierno por los recursos que se erogan.
También señaló que los carburantes siguen saliendo de manera ilegal por las fronteras, a pesar de «tener una política de lucha contra el contrabando». «Todavía hay una fuga y ese subsidio no beneficia a Bolivia sino a países de la región».
La subvención a los carburantes y la compra de gasolina y diésel para el mercado interno tuvo el 2010 un costo aproximado de $us 1.040 millones. Este año, el PGE 2011 asignó para el mismo fin recursos por un valor de $us 1.002 millones. De este monto, se estima que cerca de $us 500 millones se destinarán a la subvención.
Hasta mayo de este año, YPFB importó diésel de Venezuela por un valor cercano a los $us 200 millones.
