El propietario de una tienda en la carretera a Laja comercializó más de 450 quintales de azúcar después de que su establecimiento fue precintado hace una semana por la Intendencia Municipal debido a que no tenía autorización, informó el jefe de la unidad de Defensa del Consumidor, Abel Marquez.
«No sabemos si vendió el azúcar a los vecinos o lo llevó al Perú vía contrabando», dijo el intendente de El Alto, José Luis Aza. Según esta autoridad, el ciudadano Emilio A. habría incurrido en los delitos de violación del precinto y de agio, que fue evidenciado por el Viceministerio de Defensa del Consumidor.
El fiscal Wenceslao Mariaca investiga un posible tercer delito, el de contrabando, si se comprueba que no vendió los quintales de azúcar a sus vecinos.
