Los productos no tradicionales pasan por un mal momento. En el primer semestre las exportaciones se derrumbaron en 40% en volumen y 21% en valor, les salvaron las altas cotizaciones en el mercado internacional.
«Si bien es positivo que las exportaciones crezcan, no es bueno depender en tan alto grado de las materias primas, mucho menos ahora con la previsible baja de los precios», señaló el presidente del privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Wilfredo Rojo.
Y es, justamente, la producción agropecuaria, forestal, agroindustrial, artesanal y manufacturera las que más valor agregado y empleos generan, recordó el ejecutivo.
«Está fresco aún en la memoria el recuerdo del ‘coletazo’ de la crisis global del 2009, que significó para Bolivia la caída de $us 1.500 millones en sus exportaciones, luego del desplome de las cotizaciones de los minerales, el gas y otras materias primas», indicó Rojas.
