El presidente Evo Morales participó hoy en la firma del contrato para el diseño y la construcción del aeropuerto internacional de Chimoré que pretende consolidar al trópico de Cochabamba como un polo de desarrollo.
El Jefe de Estado aseguró que, con esa determinación, el antiguo aeródromo que era controlado por Estados Unidos, antes de su gestión, se constituirá en un aeropuerto internacional alternativo, que impulsará el desarrollo de esa región y del turismo.
«Este aeropuerto estará bajo el control de las fuerzas armadas, mediante la Fuerza Aérea, y ningún gringo vendrá a dominar, (a) ningún gringo de la embajada pediremos permiso para aterrizar», remarcó al informar que la infraestructura será una de las más modernas y funcionales de Bolivia.
Dijo que el aeropuerto al que en otros tiempos «sólo llegaba la represión para el trópico», llegarán turistas y saldrán los diversos productos de esa fecunda región, al interior y al exterior.
Por esa razón, justificó la decisión del Gobierno para priorizar la construcción de ese aeropuerto internacional, que estará concluido en tres años con una inversión de 36,5 millones de dólares, aunque recordó que no será el único que construirá en su gestión, sino serán cuatro, junto al de Uyuni, de Sucre y de Potosí.
