El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en junio una elevación de 0,21% respecto a mayo, con lo que la inflación acumulada de enero a junio marcó 1,96%, informó el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Los índices que más incidieron en la variación fueron el precio del servicio de la empleada doméstica y el alquiler de las viviendas. Por el contrario, el precio del tomate y de la carne de pollo marcaron la mayor incidencia negativa.
En junio, el precio del servicio doméstico se elevó en 1,92% y el alquiler de las moradas, en 0,80%. También subieron la carne de res con hueso, la arveja, y el servicio de transporte en taxi. El precio del tomate cayó en 0,15% y el de la carne de pollo (entero), en 0,04%.
