El expresidente de YPFB Santos Ramírez, condenado a 12 años de prisión por el delito de conducta antieconómica, ocasionó un daño económico al Estado que supera los $us 7,8 millones por el caso Catler Uniservice.
El 14 de julio de 2008, Ramírez firmó un contrato con la empresa Catler Uniservice para la construcción de la planta de extracción de licuables Río Grande en Santa Cruz por $us 86 millones, señala un boletín de prensa de YPFB.
De los $us 45 millones depositados en un fideicomiso en el Banco Unión, Ramírez ordenó desembolsos por $us 17,1 millones, de los que sólo fueron recuperados 9,25 millones. “Si restamos lo recuperado a los $us 17,1 millones, tenemos un saldo de $us 7,8 millones”, explicó el presidente de YPFB, Carlos Villegas.
