Bolivia registró en julio un aumento de precios al consumo de 0,38% respecto de junio, con lo que la inflación acumulada en los siete meses del año se elevó a 2,35%, casi la mitad de lo proyectado para 2012, informó el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El incremento en julio fue atribuido al aumento del precio de alimentos como tomate y cebolla, aunque el alza fue atenuado por la baja de la carne de pollo y del queso criollo, reportó la oficina estatal.
