El Gobierno decidió suspender la reunión convocada para las 15.30 con la Central Obrera Boliviana (COB) por la impuntualidad de sus dirigentes, que hasta cerca a las 16.00 no habían llegado a oficinas del Ministerio de Gobierno, lugar de la cita, según el ministro de Trabajo, Daniel Santalla. No obstante, varios dirigentes llegaron al Ministerio cuando se informaba de la suspensión del encuentro.
Santalla y su colega de Economía, Luis Arce, esperaban a la dirigencia del entre matriz de los trabajadores, que anunció en la mañana que asistiría a la convocatoria del Ejecutivo para conocer las condiciones de la negociación.
Cerca a las 16.00, el ministro de Trabajo informó en una conferencia de prensa que no esperarían más, pero cuando un periodista le dijo que seis dirigentes habían llegado respondió: “Pero ellos tenían que subir a despacho, siempre nos hemos reunido acá”.
Los seis dirigentes estaban en la planta baja del ministerio, mientras que el despacho está ubicado en el segundo piso. “Hasta el momento no han llegado, hemos esperado por más de casi media hora; ante esta situación, ante esta espera no podemos seguir esperando nosotros, ya que deberíamos reunirnos de manera puntual”, insistió la autoridad.
El ente matriz de los trabajadores declaró desde el lunes un paro y huelga general indefinida en demanda de una jubilación de 8.000 bolivianos para mineros y de 5.000 bolivianos para el resto de asalariados. La Policía desbloqueó varios tramos carreteros interrumpidos, mientras que otros se mantienen en Potosí, Cochabamba y Camiri.
Los maestros, gremiales, entre otros sectores decidieron movilizarse en las ciudades como La Paz, Oruro y Santa Cruz. La Policía intervino una vigilia minera en la ciudad de Oruro.
