El presidente Evo Morales cerró hoy cualquier margen de negociación con la COB que implique modificar la propuesta del Gobierno de 3.200 y 4.000 bolivianos de renta de jubilación porque, insistió, dar paso a los 8.000 y 5.000 bolivianos -exigidos por la dirigencia laboral- pondrá en riesgo el sistema de jubilación. Y dejó a los dirigentes resolver la situación legal de mineros detenidos.
Morales en una conferencia de prensa conjunta con los ministros de Minería, Mario Virreira, y de Economía, Luis Arce, explicó los argumentos del por qué no cederá a la petición de la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), que desde el lunes encara una huelga y paro indefinido que se materializó con bloqueo de carreteras y paro de actividades de sectores como salud.
“No hay otro margen más de negociación sobre este tema, digan lo que digan, hagan lo que hagan, porque es nuestra responsabilidad cuidar a los trabajadores que próximamente se van a jubilar”, aseguró, mientras que Arce, como lo hizo en los últimos días, señaló que la última propuesta es subir el monto de jubilación a 4.000 bolivianos para mineros y a 3.200 para el resto.
El dirigente del ente matriz de los trabajadores, Juan Carlos Trujillo, explicó en reiteradas ocasiones que mantendrán inalterable la demanda de incrementar las rentas de jubilación a 8.000 bolivianos para mineros y a 5.000 para el resto de asalariados. Arce respondió hoy que dar curso a la demanda pondría en riesgo la jubilación de los trabajadores.
Los términos de la última propuesta ya disminuye en nueve años la sostenibilidad del Fondo Solidario que ayuda a mejorar la renta de los que ganan menos y que, precisó, inicialmente estaba proyectado para 39 años. “Es absolutamente inalcanzable”, lo que propone la dirigencia de los trabajadores, reiteró el ministro Arce.
El Presidente cerró cualquier posibilidad de negociación que implique ampliar el tope del monto de jubilación establecido. “Todos tenemos una ambición, siempre queremos ganar más, pero también debemos ser realistas”, demandó y pidió a la dirigencia cobista reflexionar sobre su demanda ya que la consideró insostenible.
Fabriles, maestros rurales y mineros, entre otros sectores empezaron el lunes una serie de movilizaciones en cumplimiento del instructivo de paro y huelga indefinida. La Policía desbloqueó ayer vías en Santa Cruz y Oruro, mientras que en Potosí mantenían cerrados los ingresos al departamento. En Oruro una veintena de mineros de Huanuni detenidos, en el desbloqueo del miércoles en Caihuasi, tienen una acusación fiscal y serán sometidos a audiencia de medidas cautelares, en la que se definirá su libertad o detención.
Los maestros rurales retomaron la mañana de hoy el bloqueo en la Apachete, en la carretera que conecta a La Paz con gran parte del resto del país.
Morales expresó que preocupa la detención de compañeros en momentos de conflicto, pero aclaró que el caso de los mineros está en manos de la justicia y, en consecuencia son los dirigentes los que deben gestionar la libertad de sus bases a través de los mecanismos previstos en las normas vigentes.
La estatal Huanuni está paralizada en cumplimiento del paro cobista. El Gobierno advierte de una pérdida de dos millones de dólares hasta el momento y del riesgo de colapso de la empresa que, además, pago a 227 trabajadores salarios superiores al del Presidente (18.000 Bs). Morales consideró que la empresa está en quiebra y señaló que ello lo desanima para futuras procesos de reversión de empresas al Estado.
