La huelga de los trabajadores en la Planta Separadora de Líquidos de Gran Chaco, en Yacuiba, culminó ayer con el despido de 20 trabajadores, luego de ocho días de mantener paralizadas las obras. El personal demandaba un incremento salarial del 30%.
Rubén Ramallo, ejecutivo de la Central Obrera Departamental, lamentó la posición de la empresa Técnicas Reunidas, adjudicataria de la obra, ya que en el momento de la negociación se había comprometido a no tomar represalias por la protesta, informó Erbol.
“Lo que ahora nos queda es denunciar al Ministerio de Trabajo por el despido injustificado como dice la ley y la norma; también voy a hacer la denuncia al Gobierno nacional, a la Central Obrera Boliviana”.
