El Gobierno logró un acuerdo con el Comité Cívico y neutralizó las medidas de presión como una huelga de hambre que debía instalarse hoy en demanda de un nuevo censo para el 2015. El presidente Evo Morales destacó la decisión asumida por los cívicos en la medida, dijo, que sólo perjudicaría al departamento y en especial a la Fexpocruz.
La reunión de los cívicos determinó la suspensión de las medidas de presión, un día después de que sostuvieran una reunión con la ministra de Planificación, Viviana Caro, quien –según el presidente cívico Fernando Castedo- comprometió atender demandas como el incluir a la entidad cívica en la evaluación de los resultados del Censo 2012.
«Han quedado suspendidas todas las medidas de presión que se tenía previstas inicien hoy, además, se estableció una agenda de trabajo conjunta con la ministra de Planificación (Viviana Caro), con la cual nos reuniremos el próximo 3 de octubre a las 10 de la mañana», explicó el dirigente luego de una reunión de directorio.
Los cívicos habían anunciado instalar hoy una serie de medidas de presión como un piquete de huelga de hambre en demanda de un nuevo censo para el 2015, porque cuestionaban los resultados del Censo 2012 que marcó una diferencia negativa entre los resultados preliminares y finales. Los datos finales implicaron una disminución del número de población respecto a los resultados iniciales.
Morales destacó la decisión de la dirigencia cívica en vista de la Fexpocruz y el aniversario cívico departamental. “Si hacía paro este grupo de políticos, no eran empresarios productores, no hacía daño al Gobierno, sino al pueblo cruceño. El Gobierno qué tiene que perder, pero le perjudica al pueblo, especialmente a la feria de Santa Cruz”, señaló.
Según los acuerdos, la Universidad Pública Gabriel René Moreno participará de una auditoría integral del censo, mientras que el Gobierno iniciará, de manera inmediata, el proceso de institucionalización del Instituto Nacional de Estadística (INE). «Esperemos que el Gobierno cumpla con lo que está pidiendo la Asamblea de la Cruceñidad (…) esta lucha es larga», sostuvo Castedo.