El Gobierno prevé hacer importaciones continuas de harina de Estados Unidos a fin de tener el mercado interno abastecido y evitar que el precio suba. El Estado gasta cada mes $us 2,5 millones para subvencionar la compra del producto y mantener el precio del pan de batalla en Bs 0,40. «En el mediano plazo vamos a realizar importaciones sucesivas de harina de Estados Unidos, de tal manera que hasta que pase la crisis argentina podamos tener el producto para el abastecimiento interno», informó ayer la ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Teresa Morales.
El 15 de julio, Argentina decidió cerrar la exportación de trigo y harina hasta la próxima cosecha que comenzará en noviembre. La autoridad manifestó que en las próximas semanas se estima realizar la internación de «una buena» cantidad de harina del país del norte, cuya calidad se asemeja a la del producto argentino.
En tanto, ratificó que la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) venderá desde hoy la arroba de harina a Bs 70 a cada persona para mantener su precio y evitar la especulación en la fiesta de Todos Santos. Precisó que la estatal instaló 50 puntos de venta del producto en el país.
El martes, La Razón informó que debido a la cercanía de la fiesta de Todos Santos (2 de noviembre), el precio del quintal (qq) de harina argentina subió de Bs 320 a Bs 350, cuando en septiembre valía entre Bs 310 y Bs 320.
Morales confirmó además que los gremiales están realizando la importación directa de 8.000 qq del alimento. Esa cantidad llegaría al país en las próximas semanas para ser entregada a los comerciantes, añadió la funcionaria.
