La petrolera OGX del magnate brasileño Eike Batista pidió el miércoles protección judicial contra la bancarrota, en un esfuerzo por ganar tiempo y captar capital tras el fracaso de negociaciones con acreedores para reestructurar su deuda.
“La empresa presentó esta tarde su pedido de protección judicial”, informó a AFP una portavoz del Tribunal de Justicia de Río, donde está basada la compañía. La empresa no respondió inmediatamente a consultas de la agencia.
Las acciones de OGX se hundieron un 26,09% al cierre de la bolsa de Sao Paulo, cotizándose a su mínimo valor histórico, 0,17 reales. Su derrumbe arrastró a la baja a la plaza, que cayó un 0,67%. Por el nivel de las deudas —hasta unos 11.800 millones de reales ($us 5.400 millones)— éste es el mayor proceso de recuperación judicial de América Latina desde 1990, indicó la agencia de calificación de riesgo Moody’s.
