El contrabando de plaguicidas y fertilizantes, que se comercializan sin control de calidad, ocasionan al país un daño económico de Bs 111 millones, denunció la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA).
Esta actividad ilícita amenaza el rendimiento de la producción agrícola nacional, pone en riesgo la salud de la población, afecta a las empresas importadoras legalmente establecidas y evita ingresos al Estado por impuestos y aranceles, advirtió ayer APIA.
De acuerdo con los registros de la asociación, el año pasado, las empresas perdieron Bs 35,7 millones; el Estado, 5,7 millones por obligaciones impositivas; y los agricultores que usaron la semilla ilegal, Bs 70 millones, por la disminución de más del 10% de sus ingresos económicos debido a la baja en el rendimiento por hectárea.
