En Bolivia, circulan 449,3 millones de billetes de diferentes cortes y 1.096,1 millones de monedas de distinta nominación, que son renovados e incrementados en número en función de la demanda. Próximamente circularán billetes de la serie J, que serán impresos por un costo superior a los 16,8 millones de dólares, informó el Banco Central de Bolivia (BCB).
El ente emisor, a través de un cuestionario enviado por La Razón Digital, explicó que se lanza una licitación internacional para adjudicar la impresión del dinero boliviano. Las empresas para billetes están, principalmente, en Francia, Inglaterra, Canadá y España, mientras que para las monedas en Canadá, Chile y Alemania.
Los cortes de 100 bolivianos son los de mayor circulación y alcanzan a 176,2 millones billetes, mientras que los de 10 bolivianos suman 82,3 millones; los de 20 bolivianos, 76,6 millones; los de 50 bolivianos, 57,6 millones y los billetes de 200 bolivianos circulan en un número de 56,6 millones, según datos facilitados Subgerencia de Tesorería del BCB.
Las monedas y billetes son puestas en circulación de acuerdo a la demanda y diversas variables macroeconómicas como “la emisión, la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto, la inflación y el crecimiento de la población, entre otras”, explicó el ente emisor.
Un total de 1.096,1 millones de monedas de diferente valor están en el mercado. La moneda de 1 boliviano llega a 231 millones de piezas, mientras que la de 0,10 centavos a 222,3 millones; la de 0,50 centavos a 215,9 millones; la de 0,20 centavos a 215,4 millones; y la de 2 bolivianos a 101,9 millones de ejemplares.
Un total de 109,6 millones de monedas de 5 bolivianos están circulando en el mercado hasta julio y están en curso estudios para ver la factibilidad de incluir nuevas denominaciones
“Los billetes que ya cumplieron su vida útil son destruidos mediante un equipo destructor especializado periódicamente. Este proceso se efectúa en instalaciones de la Subgerencia de Tesorería del Banco Central de Bolivia, bajo estricta vigilancia y supervisión existiendo actas notariadas de cada sesión de destrucción”, explicó la institución.
