Inició operaciones una nueva planta en la refinería Gualberto Villarroel, en Cochabamba, que producirá al menos 20 millones de litros de diésel al mes y se dio curso a los trabajos para otras dos nuevas plantas, con una inversión de 204 millones de dólares, con la meta de dejar de importar gasolina desde 2016. El presidente Evo Morales participó del acto.
Morales explicó que la obra es parte de la estrategia destinada a reducir los costos de la subvención a los hidrocarburos que, prevé, baje este año a 400 millones de dólares debido a factores como la no importación de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y las inversiones para la producción de mayor cantidad de diesel y gasolina.
El costo de la subvención llegó a situarse en al menos 1.000 millones de dólares en el pasado. “¿Por qué crecía los costos de subvención?, porque no había inversión”, añadió el mandatario, quien recordó que en 1999 fueron privatizadas las refinerías de Santa Cruz y Cochabamba que hasta 2007 dejaban como utilidades ocho millones de dólares.
El gerente general de YPFB-Refinación, Guillermo Achá, informó que la nueva planta procesará 12.500 barriles de crudo por día. Bolivia deja de importar al mes 20 millones de litros de diesel con la ampliación de la refinería Gualberto Villarroel, explicó la autoridad, según la estatal ABI.
La nueva planta de refinación debía demandar una inversión de 99 millones de dólares, pero al final terminó costando 93 millones de dólares. El Presidente aseguró que las utilidades llegan a 279 millones de dólares, por lo que en un año, afirmó, será cancelado el crédito contraído como parte de la deuda interna.
“Las inversiones, sean de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) o de deuda interna, se invierte en temas productivo y se recuperan”, aseguró el mandatario en el acto de entrega de la nueva planta de refinación, transmitido por los medios estatales.
Morales informó del destino de 204 millones de dólares para la instalación de dos nuevas plantas en Cochabamba, unidad catalítica, y en Santa Cruz, unidad de isomerización, para incrementar la producción de gasolina. “Cuando acabe la instalación de esas plantas, desde fines del próximo años e inicios del 2016, ya no vamos a importar gasolina”, aseguró.
“Hoy estamos orden de proceder, inicio de construcción de esas plantas”, sostuvo.
El vicepresidente Álvaro García informó en agosto que en 2013 Bolivia destinó $us 787 millones para la subvención a los hidrocarburos, de las cuales $us 676 millones corresponden a diésel, $us 105 millones a gasolina y $us 6 millones al Gas Licuado de Petróleo (GLP).
