Cerca de 185 trabajadores de la Empresa Minera Inti Raymi SA fueron despedidos el viernes a través de cartas de preaviso en las que solo se consignaba los números de carnet de identidad de los afectados y no los nombres.
El delegado de los trabajadores afectados, Miguel Santos, denunció que la firma, para lograr dicha medida, incluso dividió a los trabajadores entre padres e hijos, primos, tíos y hermanos. “El manejo de esta situación fue una forma desleal y mañosa, y todo para despedir a 185 trabajadores”.
Sostuvo que el argumento que utilizó la firma privada para deshacerse de los trabajadores fue la baja cotización del oro y la baja producción. “Para nosotros eso no es cierto porque para la producción en el último tiempo se manejó una sola bomba de riego de la lixiviación y cuando se riega poco y baja poco, pero una vez que dejamos el turno la empresa vuelve a implementar más bombas para regar con más fluidez y tener mayor producción”, explicó.
Santos dijo que los trabajadores desconocen el volumen de producción o la cantidad de productos exportados, porque la empresa maneja con reserva esa información. Sin embargo, indicó que se dan cuenta por el regado de la lixiviación para producir el carbón activado y que es fundido en Chuquiña para refinar el oro. Señaló que harán conocer ante las autoridades del Ministerio de Minería la forma en que fueron despedidos. Tampoco descartó que se asuman medidas de protesta.
El ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, Miguel Quispe, indicó que la compañía les informó que se vio por conveniente el cierre parcial de Inti Raymi porque, según el informe técnico, el yacimiento ya no es rentable. Por ello, los trabajadores piden que se revierta al Estado.
