El Gobierno decidió levantar la subvención a la harina entregada a los panificadores y anunció operativos de control para evitar la especulación y el incremento del precio de la unidad de pan de batalla, que actualmente es de 40 centavos de boliviano.
La ministra de Desarrollo Productivo, Verónica Ramos, informó de la decisión asumida y aseguró que no debe implicar el incremento del precio del pan
El Gobierno aprobó en enero de 2014 el decreto de lo que vendría a ser la última subvención a la harina para panificadores. En esa oportunidad se dispuso de 412 millones de bolivianos con la finalidad de mantener el precio del pan. El quintal del producto era entregado a los panificadores en 130 bolivianos.
