Bolivia será pragmática y plural a sus relaciones internacionales y en esa línea contratará créditos de países como China, con quien será concretado un crédito superior a los $us 7.000 millones para infraestructura, aunque con las “mejores garantías posibles”, afirmó el vicepresidente Álvaro García. Añadió que la cuestionada firma CAMC no podrá acceder al nuevo crédito chino.
“Bienvenido todo crédito que se someta a las condiciones de Bolivia, que nos transfiera tecnología y recursos, y que no se entrometa en los asuntos económicos y políticos de los bolivianos; bienvenido todo crédito de un país o de otros”, afirmó frente a lo que consideró “un ataque” contra la presencia financiera de China y Rusia en Bolivia por intereses geopolíticos.
En las últimas semanas la china CAMC fue blanco de una serie de cuestionamientos, ya que una de sus hoy exfuncionarias Gabriela Zapata fue vinculada con denuncias de tráfico de influencias a partir su relación sentimental con el presidente Evo Morales en 2007. También estuvo en la palestra pública por incumplir un contrato y ser sancionada con la ejecución de dos boletas de garantías superiores a los $us 22,8 millones.
García aseguró que el Gobierno será pragmático en las relaciones internacionales y concretará el nuevo crédito chino superior a los $us 7.000 millones, aunque reconoció que éste tipo de recursos vienen “amarrados” a las empresas del país que facilita el crédito. “Los créditos que vienen de países siempre vienen amarrados con sus empresas”.
Afirmó que los recursos chinos serán ejecutados para integrar el norte con el resto de Bolivia y encarar otras obras. “Lo vamos a viabilizar, vamos a ser muy escrupulosos en que sea la mejor empresa, las mejores garantías posibles, castigo si incumple pero esto va a llevarse adelante”, insistió bajo esa lógica pragmática de la que habló.
CAMC no podrá participar de las convocatorias del gobierno para presentar propuestas para las obras a ejecutarse con los más de $us 7.000 millones. El Vicepresidente recordó que la firma está sancionada por cuatro años, pero no descartó ampliar hasta en 10 años la prohibición para trabajar en Bolivia.
“Mirada pluralista y pragmática para llevar adelante relaciones internacionales. Miramos al mundo entero, no aceptamos condicionantes, no aceptamos condicionamientos y nuestro vínculo con el mundo es nuestra agenda de desarrollo 2025”, señaló y anunció que el Gobierno continuará accediendo a crédito externo para apalancar el desarrollo nacional.
La administración del presidente Evo Morales presentó el plan de desarrollo quinquenal con la meta de contar con un Producto Interno Bruto de $us 55.000 millones y ejecutar una inversión pública de $us 47.000 millones.
