Argentina y Brasil normalizaron en marzo su demanda de gas proveniente de Bolivia. El primero nominó un promedio de 17,7 millones de metros cúbicos por día (MMmcd) y, el segundo, una media de 24 MMmcd. Ambos requerimientos están dentro de lo estipulado en los contratos.
Desde diciembre de 2016 y hasta febrero de este año, los mercados de Brasil y Argentina bajaron la demanda de gas debido a que generaban energía con sus propias hidroeléctricas. Esta situación puso en alerta a los gobiernos subnacionales, que advirtieron con una merma en sus ingresos.
La producción de gas y petróleo está gravada por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). Los recursos generados por esta actividad económica son distribuidos a gobernaciones, municipios, universidades públicas y erario público, entre otros. Las regiones productoras, además de Beni y Pando, también perciben regalías por la explotación hidrocarburífera.
Según datos de YPFB Transporte, publicados en su sitio de internet, en marzo la demanda diaria del energético llegó a una media de 53,7 millones, de los que 41,7 millones se destinaron a Brasil y Argentina y los restantes 12 millones al mercado interno.
La producción actual de gas natural en el país llega a 61 millones.
Encuentre más información en la edición impresa de La Razón. (04/04/2017)
