El ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, informó este sábado a cerca de la implementación de unidades de transparencia en nueve empresas subsidiarias de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), como parte de la política de transparencia en la gestión pública.
«Respondiendo al mandato presidencial de cero tolerancia a la corrupción es que hemos decidido implementar Unidades de Transparencia en las nueve empresas subsidiarias de YPFB, con el propósito de agilizar las inversiones en hidrocarburos y de optimizar los recursos financieros», sostuvo la autoridad, dos días después de que el expresidente interino de YPFB, Guillermo Achá, recibiera detención domiciliaria en el marco de la investigación por supuesta corrupción en la compra de taladros para la estatal por un valor de $us 148 millones.
Las empresas subsidiarias o «de apoyo» de la estatal petrolera son: YPFB Andina, YPFB Chaco, YPFB Petroandina, YPFB Refinación, YPFB Transporte, YPFB Transierra, YPFB Logística, YPFB Logística y Gas Trans Boliviano, que ahora tendrán un control y supervisión rigurosos en cada uno de sus procesos de contratación de productos y servicios, y del manejo de sus recursos económicos.
“Ahora es el propio gobierno el que lidera las gestiones de transparencia. El equipo de la Unidad de Transparencia del Ministerio de Hidrocarburos tendrá representaciones en todas las subsidiarias», aclaró la autoridad, según cita un boletín institucional.
El caso denominado Taladros fue denunciado en marzo pasado y hasta la fecha al menos siete funcionarios de la estatal son investigados por contratos lesivos al Estado y otros delitos. Achá fue destituido del cargo el pasado 15 de junio por el presidente Evo Morales.
Sánchez aseguró -según el boletín- que la lucha contra la corrupción es frontal y contundente y que los procesos de adquisición tanto de las subsidiarias de YPFB como de la Corporación serán investigados a profundidad «porque el Corazón Energético de Sudamérica no debe ser manchado».
Además, el Ministro informó que tras varias reuniones con YPFB y sus subsidiarias comenzó la reingeniería en el sector y se definió una política de austeridad.
«A partir de ahora, la nueva política hidrocarburífera es la optimización de recursos, para lograr con eficiencia mayores y mejores objetivos posibles. Estamos reestructurando el sector en función al contexto internacional de precios del petróleo», dijo. (24/06/2017).
