Hace aproximadamente un año, con base en un estudio de la firma canadiense Sproule International Limited, el Gobierno informó que al 31 de diciembre de 2017 las reservas probadas de gas en Bolivia llegaban a 10,7 trillones de pies cúbicos (TCF).
Hoy, el senador y candidato a la Presidencia por Bolivia Dice No, Óscar Ortiz, dijo que tuvo acceso a ese documento y que la cifra es incorrecta, por lo que acusó al Ejecutivo de haber mentido al país en complicidad con esa empresa. Demandó una auditoría y que el documento se haga público.
De acuerdo al legislador, el informe de Sproule “habla solo de 5,6 TCF de reservas probadas en producción, a lo que agrega 3,4 TCF de reservas probadas no desarrolladas, sumando 9 TCF, y en ninguna parte del informe hay una justificación de dónde sacan 1,7 TCF de reservas adicionales para llegar a los 10,7”.
Observó además que no toma en cuenta aspectos como la invasión de agua en los campos de petróleo o que en el caso de las reservas no desarrolladas la experiencia señala que muy pocas veces estas se convirtieron en reservas reales de producción.
Bajo este panorama, concluyó que “básicamente las reservas no alcanzan, no alcanzan ni para cumplir el contrato con Argentina ni alcanzarían para renovaciones con Brasil. O el país no tendría asegurada su seguridad energética para los próximos años”.
Por ello, anunció que solicitará al ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, que en cumplimiento de la ley haga público el informe y que además contrate “una auditoría técnica, especializada, independiente e internacional” para que evalúe el informe de Sproul.
También anunció que presentará una denuncia ante la Unidad de Transparencia del Ministerio de Hidrocarburos para que se investigue el proceso de contratación de Sproul y los resultados que fueron entregados a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). (21/07/2019)
