El presidente Luis Arce ratificó este viernes que Bolivia se está empezando a recuperar de a poco después de haber atravesado por un momento muy crítico en su economía.
El Jefe del Estado, durante la firma de un convenio para la construcción de una aducción entre la represa de Misicuni y la zona Sur de la ciudad Cochabamba, recordó que cuando llegó al Gobierno (en noviembre de 2020) encontró un país “prácticamente quebrado, sin recursos y endeudado”.
Sin embargo, “desde el primer día trabajamos para revertir esta situación, porque sabemos que más de un año se paralizaron las obras, las inversiones y el pueblo boliviano lo que más requiere son proyectos e inversiones (…) y esta es una prueba clara de que poco a poco nos empezamos a recuperar”, enfatizó la autoridad.
Atribuyó esa recuperación a medidas económicas como la reactivación de la inversión pública. Asimismo, “estamos recaudando (dinero) con nuestro impuesto a las grandes fortunas, que nos está dando recursos como para que podamos invertir en obras como este nuevo tramo (de aducción, que estamos impulsando) con un compromiso de que se acabe y se concluya en marzo de 2022”, añadió.
También anticipó que el agua de Misicuni no será solamente para garantizar el suministro del líquido elemento en los hogares cochabambinos, sino incluso para el riego.
Es así que se viene “otra etapa de Misicuni, (es decir) el riego para la producción; vamos a trabajar en un estudio que nos permita determinar esa parte del proyecto de Misicuni para aumentar la producción”, confirmó.
