Reunidos en el Piedra, papel y tinta de este lunes, los economistas Horst Grebe, Gabriel Loza y Rolando Kempff coincidieron en señalar que especialmente hoy, en la perspectiva de una recesión global, es de primer orden para el país una mejor colaboración estatal-privada.
Para esta relación más productiva, hace falta, sin embargo, revisar ciertas prácticas perniciosas en ambos lados, destacaron los académicos.
La empresa privada en Bolivia, por ejemplo, debe reflexionar, apuntó Grebe, en la naturaleza centrífuga de los empresarios en sus iniciativas. Esto a la larga genera debilidad, falta de competitividad de los privados bolivianos.
Por sí misma o con facilitación estatal, hace falta una mejor vinculación entre sectores de empresas privadas, destacó.
Ahora, un primer obstáculo que los empresarios deben superar para un actuar más coordinado es inhibirse en su tendencia a involucrarse en la política, llamó la atención Grebe.
«Al empresario le va bien cuando se abstiene de meter la mano en la política», sentenció el economista.
Loza, por su lado, señaló como grandes limitantes de impulso a los privados la burocracia y la norma pesada para formalizar a actuales emprendedores.
En Chile, por ejemplo, un documento que formaliza un emprendimiento económico se lo puede obtener en 24 horas, destacó.
En el país, ese mismo trámite forma parte de un esquema de burocracia que frena el impulso privado, antes que alentarlo. La normativa boliviana es demasiado rígida, enfatizó.
A propósito de la informalidad productiva pero no reconocida, Kempff recordó al emprendurismo alteño.
«El Alto tiene una gran perspectiva», el Estado debe ver cómo formaliza diversidad de actividades que, facilitadas desde el Estado, pueden tener importantes desarrollos, subrayó Kempff.
De parte del Estado, hacen falta mejores «marcos institucionales» de proyección de 10, 15 años, reclamó a su vez Grebe.
Si hay algo por lo que la industria espacial estadounidense tuvo su gran desarrollo, en primer lugar fue por la colaboración que hubo entre el Estado y los privados, coincidieron los expertos.

