El transporte pesado internacional apunta al Desaguadero como la puerta principal para la salida del contrabando de combustibles desde Bolivia. Saludan el plan contra el contrabando presentado el jueves por el Gobierno y ofrecen su colaboración para frenar este ilícito.
El representante del Transporte Internacional, Héctor Mercado, anunció que en los siguientes días solicitarán una reunión con el Gobierno para coadyuvar con este plan.
El dirigente explicó que el contrabando por Desaguadero no sale solo en cisternas, sino en bidones.
“La frontera con Desaguadero es por donde más se llevan el contrabando de Bolivia. Hay demasiado descontrol en el tema, sobre todo con el diésel que sale en cisternas y en bidones”, dijo.
Mercado dijo que los transportistas bolivianos también pagan la subvención cumpliendo con los impuestos.
Lea más: El Gobierno lanza plan contra el contrabando de combustibles y busca ahorro de $us 1.000 millones
Combustibles
“La subvención del diésel nosotros como transporte pesado pagamos todo tipo de impuestos, es más la factura que nos dan es solo por el 70%. Aportamos a la subvención y creemos que el Gobierno debe tomar cartas en el asunto de inmediato”, indicó.
Asimismo, indicó que ellos ya solicitaron antes un mayor control en los surtidores en las fronteras y esperan que con este plan, se verifiquen los carguíos y las placas de los vehículos.
“Pedimos un control surtidor por surtidor para no desabastecernos del diésel que se está llevando el combustible con placas bolivianas. Hacen todo tipo de peripecias para sacar el diésel subvencionado y llevárselo de Bolivia y nosotros sólo cargamos para hacer nuestros viajes”, se quejó.
El jueves, el Gobierno lanzó la Política de Control y Lucha Contra el Contrabando de Combustibles, que integra a varias instituciones del Estado. El objetivo es evitar la fuga de carburantes y logar el ahorro de cerca de $us 1.000 millones.
Durante la presentación del plan, el ministro de Hidrocarburos, Franklin Molina, dijo que se identificó consumos inusuales “del 30%, 40%” de combustible, principalmente en zonas fronterizas. E incluso de almacenaje de la cadena de hidrocarburos, destinado a la fuga de combustible subvencionado.

