Siete inmuebles del intervenido Banco Fassil son saneados y avaluados para ser vendidos y con ese dinero pagar los sueldos y beneficios sociales de los trabajadores. Posteriormente se hará lo mismo con los mobiliarios y equipos, informó el interventor Luis Araoz.
La autoridad explicó que es la segunda fase del proceso de intervención. La primera fue la transferencia de la cartera y se realizó de forma transparente. Habrá una tercera etapa, que consiste en la declaración de quiebra de la institución tras concluir todos los trámites.
“La segunda etapa que ya hemos iniciado tiene que ver con la contratación de peritos que están haciendo el avalúo de los bienes. Por información que ya hemos revisado, están saneados y serán puestos rápidamente a la venta. Hay siete inmuebles que están siendo procesados y seguramente son los que podrán ser vendidos o transferidos a entidades financieras, principalmente, porque la infraestructura es óptima para los bancos”, explicó Araoz en Bolivia TV.
Explicó que el saneamiento es un proceso necesario, pues se debe cotejar el inventario para conocer su valor contable. Asimismo, sirve para verificar el título de derecho propietario.
Tras definir el valor de cada inmueble, se establecerá un precio base que será publicado oportunamente. “Seguramente van a haber ofertas, ya muchos bancos manifestaron interés por determinados bienes, confiamos en que este proceso será ágil”, remarcó.
Luego se procederá con la venta de los inmuebles y equipos de computación, que según el interventor están prácticamente nuevos.
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Banco Fassil
“Hay mobiliario completo y equipos en más de 190 oficinas en todo el país, vamos a tener la posibilidad de hacer una segunda fase de venta de este tipo de muebles. El Banco Fassil tenía oficinas muy bien montadas, mobiliarios y equipos de computación nuevos, todo se va a comercializar. Esta es la segunda fase, que tratará de sanear la institución”, acotó.
Asimismo, Araoz garantizó que con la venta de los inmuebles se podrá agilizar el pago a los trabajadores, conforme a un plan que se está elaborando.
La tercera y última fase de la intervención será la liquidación judicial forzosa, que puede tardar entre 18 y 24 meses, dijo Araoz.
“Yo remitiré un informe al juez liquidador y se transferirán todos los bienes que no pudieron ser comercializados. El juez definirá el destino de esos bienes. En ese momento establecerá quitar la licencia y declarar la quiebra de la institución, esa es la ruta”.
El Banco Fassil fue intervenido por la Autoridad de Fiscalización del Sistema Financiero (Asfi); en abril tras comprobarse irregularidades en la entrega de créditos millonarios e iliquidez para cumplir con las obligaciones con sus clientes.

