Desde el 30 de mayo de este año hasta la fecha, las Entidades de Intermediación Financiera recibieron un total de 2.557 solicitudes de reprogramación de créditos de las que 1.838 ya fueron aprobadas, lo que representa el 72%.
El director de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi), Reynaldo Yujra, informó que el total de solicitudes representa Bs 505 millones y el 72% de aprobadas significa un monto de Bs 329 millones.
Lea también: Según la Asfi, 1.600 personas solicitaron reprogramar sus créditos bancarios por Bs 253 millones
Resaltó que del total de solicitudes 547 operaciones (21%) todavía se encuentran en etapa de análisis, mientras que 172 operaciones (7%) fueron rechazadas por no ajustarse a las previsiones señaladas en la normativa.
“El mecanismo, sin duda alguna, está cumpliendo su propósito y está siendo muy efectivo, dado que brinda una solución ajustada a las condiciones particulares de cada prestatario, lo que permitirá que los beneficiarios puedan retomar oportunamente el pago de sus obligaciones financieras, sin ser afectados en su estado ni en su calificación de riesgo”, señala una nota de Asfi.
Yujra recordó que el 30 de mayo de 2023, mediante la Circular 7151/2023, se instruyó a las entidades financieras atender y analizar las solicitudes de aquellos prestatarios que hubieran sido afectados en sus actividades económicas por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, el paro en Perú, los fenómenos climáticos y otros, con alcance también para los extrabajadores del Banco Fassil ahora en intervención.
Sectores
Según la Asfi, los microempresarios es el sector que se favoreció más con la medida. De las solicitudes de reprogramación que han sido aprobadas, 1.343 operaciones (73,1%) corresponden a microcréditos, seguidos por créditos de consumo con 339 operaciones (18,4%); luego los créditos de vivienda de interés social con 145 operaciones (7,9%) y los créditos empresariales con 2 operaciones (0,1%).
Yujra aclaró que la normativa de reprogramación se adoptó con el propósito de posibilitar un alivio a prestatarios del sistema financiero boliviano que están atravesando dificultades para honrar sus préstamos.

