En la medida en que el mundo intenta combatir el cambio climático mediante la transición a fuentes energéticas limpias, el comercio de la electricidad entre países va cobrando una mayor y creciente importancia. La integración y complementación entre los sistemas de generación y distribución de los países es fundamental para asegurar redes eficientes, confiables y rentables.
Los diseñadores de sistemas energéticos tradicionalmente han pensado a nivel local o nacional. Pero a medida que la adopción de energías renovables crece rápidamente, la construcción de sistemas de energía que operen a través de fronteras será cada vez más esencial.
La integración de sistemas energéticos a escala regional puede traer muchos beneficios, como mejorar la seguridad energética y facilitar un acceso más amplio a electricidad limpia y asequible. Conectar sistemas de energía entre sí significa que se puede utilizar un rango más amplio de capacidad de generación para satisfacer la demanda y mantener una frecuencia estable. Esto reduce la dependencia de generadores específicos y permite compartir las reservas, lo que aumenta la resiliencia del sistema en general.
Además, los sistemas eléctricos más grandes pueden integrar mayores volúmenes de energía renovable, cuyo suministro puede variar según las condiciones climáticas. La integración de los mercados también crea una base de clientes ampliada, lo que ayuda a atraer inversores e impulsa la adopción de energías renovables. De esta manera, combinada con políticas de descarbonización, la interconexión contribuye a reducir las emisiones de dióxido de carbono.
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Comercio de electricidad

La Agencia Internacional de Energía (AIE) señala que para que los sistemas eléctricos transfronterizos funcionen con éxito, se debe trabajar en torno a tres pilares fundamentales: político, técnico e institucional. Los requisitos técnicos e institucionales, como la creación de códigos de red armonizados o el establecimiento de un operador regional, son cruciales. Sin embargo, la voluntad política y el liderazgo son igualmente imprescindibles para impulsar el progreso en las primeras etapas del proceso de interconexión.
Esto suele llevarse a cabo mediante el establecimiento de acuerdos intergubernamentales, como memorandos de entendimiento y declaraciones conjuntas. Normalmente, estos compromisos reflejan el apoyo político de los gobiernos participantes y establecen la dirección general de un proyecto.
Los acuerdos adicionales a nivel subregional o específicos de cada proyecto pueden detallar los pasos hacia la implementación. Por lo general, estos establecen objetivos y cronogramas, definen las partes participantes, establecen planes de infraestructura, fortalecen los marcos institucionales y regulatorios, delinean el financiamiento y la inversión y exigen la creación de instituciones o grupos de trabajo, complementando lo que existe en pactos regionales más amplios.
Actualmente, Bolivia y Argentina tienen en operación la línea de transmisión Juana Azurduy de Padilla, que permite la exportación de energía generada en el país hasta la nación vecina. Son 132 kilómetros de tendido desde Yaguacua, en el departamento de Tarija, hasta la localidad argentina de Tartagal.
(01/09/2023)






