Los precios del petróleo cerraron al alza ayer, luego de subir las expectativas de mayor demanda debido al vigoroso crecimiento económico de Estados Unidos y datos alentadores en China. A su vez, los inventarios de crudo en Norteamérica bajaron debido a las tormentas invernales.
El crudo West Texas Intermediate (WTI), para su entrega en marzo, subió $us 2,27, equivalente a un 3,02%, para cerrar en $us 77,36 el barril. El Brent para marzo subió $us 2,40 en la jornada, un 3%, llegando a cotizar el barril en $us 82,44. En lo que va del año, el WTI ha subido casi un 8%, mientras que el Brent ha ganado alrededor del 7%.
El hecho de que el crudo estadounidense de referencia, el WTI, supere los $us 76 por barril confirma la tendencia inmediata del petróleo, que se ha movido al alza. Matt Maley, estratega jefe de mercado de Miller Tabak, dijo que el próximo dato relevante será ver si el WTI puede superar el promedio móvil de 200 días de $us 77,65.
Energía
Maley afirmó que la subida del crudo estadounidense sería buena para las acciones de energía, que se han quedado estancadas con los precios de los futuros del WTI desde mediados de diciembre. “Si el petróleo confirma un cambio de tendencia y sube, las acciones de energía tendrán que ponerse al día”, aseveró.
Nuevos datos confirmaron esta semana que la economía estadounidense creció un 3,3% en el cuarto trimestre de 2022, evitando una recesión y superando ampliamente la estimación general en Wall Street de un 2%. Un fuerte crecimiento económico implicaría una demanda sólida de crudo.
Paralelamente, la Agencia de Información Energética de Estados Unidos presentó cifras de los inventarios. Las reservas comerciales de crudo en el país del norte disminuyeron en 9,2 millones de barriles durante la semana que finalizó el 19 de enero. La mengua de las reservas se debe a que la producción estadounidense se vio afectada por una tormenta invernal a principios de este mes.
La producción estadounidense disminuyó en 1 millón de barriles por día (bpd) a 12,3 millones de bpd la semana pasada, según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía. Dakota del Norte, el tercer estado productor de crudo de Estados Unidos, se vio particularmente afectado por el clima invernal, con una producción que cayó 700.000 bpd en el peor momento de la semana pasada.
La tormenta invernal provocó la mayor interrupción del crudo relacionada con el clima desde el huracán Ida en 2021, según señaló Ryan Grabinski, analista de Strategas Securities.
“Todos los indicios sugieren que esta interrupción de la producción durará poco, salvo un período prolongado de clima frío”, dijo Grabinski en una nota publicada ayer.
Otro factor que impulsó el mercado del crudo fue la noticia de que el Banco Popular de China recortó inesperadamente el miércoles los requisitos de reserva para los bancos locales. Con esa decisión se liberó más liquidez en la economía, en otro intento de fomentar el crecimiento de las actividades productivas en el mayor importador de petróleo del mundo.
Además, las tensiones continúan incrementándose en Oriente Medio, en la medida en que la guerra entre Israel y Hamás en Gaza continúa y pone en zozobra a la región. Los militantes hutíes amenazan el transporte marítimo en el Mar Rojo, atacando barcos de carga desde Yemen, en la que es una arteria fundamental para el transporte marítimo entre Europa y Asia.







