Kortabaco Bolivia ha logrado posicionarse como una de las empresas con mayor expansión del sector tabacalero en América Latina. Un éxito remarcable en una industria donde la competencia es intensa y las regulaciones son estrictas. Detrás de este logro se encuentra una historia de perseverancia que comenzó hace cuatro décadas con pequeñas ventas al detalle y que hoy se proyecta como un ejemplo de crecimiento empresarial boliviano.
Walter Zabala, socio fundador de Kortabaco, recuerda con orgullo los inicios de lo que hoy es un grupo empresarial con presencia regional. «Nuestras primeras exposiciones eran ventas al detalle de productos alimenticios, chocolates, golosinas, queques, artículos de aseo y limpieza. Lo hicimos con mucho esfuerzo, año tras año, y nos imaginamos construir un peldaño a la vez”, relata. El empresario destaca que «estas cuatro décadas han sido de mucho sacrificio y perseverancia. Más que todo disciplina para avanzar».
La transformación del negocio familiar comenzó en 1996 con la constitución de Zaire Limitada, la primera razón social formal que Walter Zabala entregó como regalo de cumpleaños a su esposa. «Es cuando ya hicimos pequeñas, medianas y grandes importaciones de productos chilenos, pero en los mismos rubros del inicio», explica el fundador, quien subraya que su filosofía empresarial siempre se basó en valores sólidos. «He tenido una filosofía de vida tratando de borrar el egoísmo, la envidia y otros. He apoyado a jóvenes, amigos, a conformar también sus empresas».
Cuatro décadas de historia
El punto de inflexión llegó entre 2005 y 2007, cuando Boris Zabala, hijo del fundador, regresó de sus estudios universitarios en Estados Unidos. «Llegó la sangre nueva, esa audacia de seguir adelante. Es cuando formamos otra razón social, Bolivian Border Shop, tiendas en frontera», recuerda el patriarca, destacando cómo la incorporación de su hijo trajo «nuevos métodos de negocio».
Boris Zabala, actual CEO de Kortabaco, reconoce la herencia empresarial recibida y explica cómo la empresa ha evolucionado. «Tenemos una historia un poquito más antigua, más larga. Fundamos Kortabaco en 2018, iniciamos operaciones en 2019 y desde entonces hemos acompañado a nuestros socios con productos de alta calidad, construyendo relaciones basadas en confianza, transparencia y valor compartido».
«Creo que la empresa, al ser una nueva generación de gente joven y con una formación alta, hemos tenido que implementar nuevas maneras de hacer la distribución. La distribución de consumo masivo es un negocio muy antiguo, pero nosotros hemos tratado de implementarlo con más tecnología».

La alianza coreana
Un momento clave en la historia de esta familia empresaria fue el establecimiento de la alianza con KT&G, la cuarta tabacalera más grande del mundo. «En una feria internacional de Alemania nos conocimos con los amigos y amigas coreanas. Y durante este tiempo hemos aprendido mucho de ellos porque tienen diferentes formas de hacer sus negocios. Más que todo, se concentran en la calidad», rememora Walter Zabala.
Esta sociedad, que comenzó en 2010, se ha convertido en el pilar del crecimiento de Kortabaco. «Conseguimos nuestro mejor aliado con los amigos surcoreanos en el rubro de tabaco. Nos hicimos representantes y distribuidores exclusivos en Bolivia», explica.
Innovación y expansión regional
La estrategia de innovación de Kortabaco se refleja en su portafolio de productos. Boris Zabala destaca el éxito de sus marcas principales: «La marca Esse es la número uno en el mundo en cigarrillos super slim. Este tipo de productos se consumen generalmente en Asia y son productos de bajo nivel de nicotina. Entonces lo que nosotros hemos querido hacer es traer esa nueva tecnología al mercado, porque en Latinoamérica esos productos eran inexistentes hasta hace siete años».
Sobre la marca Bohem, el CEO explica su concepto único. «Bohem es una marca orientada al mercado de Latinoamérica. Nació de una fusión entre Corea del Sur y Cuba, en realidad. O sea, el tabaco cubano y la tecnología de Corea del Sur». Los sabores más exitosos, según indica el ejecutivo, son «el Bohem Yogurt y el Bohem Sandía», que se han convertido en los favoritos del público boliviano.
Proyección futura
Walter Zabala expresa su satisfacción por todo lo avanzado. «Me siento contento y emocionado al haber construido una valla alta para mis hijos, para mis nietos y familiares más cercanos. Quiero que se constituya en un legado de la familia Zabala Huanca», asevera.
Boris Zabala comparte esta visión y proyecta el futuro de la empresa. «Nuestra visión como grupo Kortabaco es clara: consolidarnos como un referente regional en el mercado de consumo masivo. Queremos expandir nuestra presencia de seis países en los que hoy en día estamos operando a diez países para el año 2030».
El CEO destaca que este crecimiento no solo genera beneficios económicos, sino que también crea oportunidades para los colaboradores bolivianos: «Hemos tenido casos de personas que se han ido de aquí conmigo a Perú, a Colombia, a Honduras y me han ayudado mucho en iniciar las operaciones allá».
Un modelo integral
Kortabaco ha demostrado que es posible construir una empresa exitosa manteniendo valores sólidos y compromiso social. Como concluye Boris Zabala: «En Kortabaco nos guiamos con una promesa simple pero poderosa, que es parte de nuestro lema, “crecer contigo”. Esto significa crecer con nuestros aliados, nuestros socios comerciales, nuestros colaboradores, las comunidades con las que interactuamos y con el país al que representamos».
La historia de Kortabaco es, en esencia, la historia de cómo la visión, la perseverancia y la innovación pueden transformar un pequeño emprendimiento familiar en una empresa con proyección internacional, manteniendo siempre las raíces y el compromiso con Bolivia.







