Cine
Últimamente no he ido al cine, me he puesto medio floja para salir de la casa, pues viajo mucho, estoy en eventos, en la oficina…
Pero amo el cine latinoamericano, el alternativo. He trabajado como directora de arte en ¿Quién mató a la llamita blanca? y Rojo amarillo verde; me fascina el ejercicio de creatividad que esto exige, pues tienes que hacer mucho con casi nada.
Tv
Noticias… pero me duermo con la televisión; mi marido es el telemaníaco, el del zapping.
Radio
Los fines de semana escucho Panamericana de canto a canto. A veces sigo a (Carlos) Valverde en la mañana, pero poco. Prefiero escuchar música.
Música
Soy ro-ckera, pero también me gusta el pop y me emociona la música boliviana. Viví mucho tiempo fuera del país y escuchar a Savia Andina y Zulma Yugar era como volver a las raíces. Y voy a conciertos… mi marido (Raúl Vargas Delos) es músico.
La red
Vivo totalmente conectada por el trabajo que hago. Celular, iPad, todo el tiempo en contacto, promocionando nuestras cosas. No entiendo Twitter y ya no quiero meterme en más.
Otras artes
Me gusta mucho el teatro; la danza contemporánea no la he cultivado mucho, pero me atrae. Antes, cuando en Santa Cruz estaba Dragadanza, veía más, ahora no hay tanto. Pero teatro trato de no perdérmelo.
Comer
Antes cocinaba más, ahora, sólo cuando viajo con mis hijos (4), ya que ellos lo piden. Preparo ensaladas y comidas con poca grasa; sin embargo, mis platos favoritos son el fricasé, el chicharrón y el plato paceño, además de las salteñas. También me fascina el chuño… No me gusta el majadito. Y de comida internacional, los mariscos y el pescado.
Beber
Agua, jugos de fruta y una copita de vino, siempre.
Escapadas
Mi casa. Tengo una casi fuera de la ciudad de Santa Cruz, con mucha naturaleza, pájaros a los que me gusta observar sentada en el jardín. Antes íbamos mucho al campo, ahora, como la naturaleza está cerca nuestro, ya no; pero nos hemos propuesto retomar esos viajes.
Comprar
Soy trapera, me encanta y es una herencia de mi madre. No voy de compras cuando trabajo, pero en vacaciones aprovecho para comprar ropa y libros, muchos; si viajo, vuelvo cargada de ellos. Estoy armando una biblioteca de arte contemporáneo. Lo que no hago es regatear precios; me regatean demasiado en materia de arte, así que yo ni lo intento.






