Cine
Tim Burton. La novia Cadáver me hizo llorar porque es como imaginé a
La Ñatita.
Televisión
Las cholitas paceñas y algunos programas de Tv de SCrú, como La Chimuela. Ninoska Crespo y los dos presentadores de ATB en Cocha.
Música
Thelonious Monk. Lo escucho al derecho y al revés.
La Red
Red social: Feisbuk. Me ayuda a tener cerca a mis hijos que viven afuera.
Comer
En “La Isla de la Fantasía”, sólo los sábados, y en “La Casa del Chiwalo”, en Cochabamba. En Sacaba: “Cantinflas”, insuperable. Siempre en compañía de Gonzalo Lema y de Antonio Terán Cabero. Por lo demás, no sé cocinar, soy un degustador más de salsas que de carnes y un paladar abierto a todos los sabores. Quizá por eso soy cronista gastronómico, un escritor que difunde el placer vicario de comer sin sentarse a la mesa y estimula las papilas gustativas y el sentido del gusto de sus lectores (Como columnista de prensa, el autor, que firma como Ojo de Vidrio. Ha editado al respecto de la comida: Crítica de la Sazón Pura (Ed. El País, 2004), Filosofía del vientre: Secretos de la dieta del Ojo de Vidrio (2005), Todos los cominos conducen a Aroma (Ed. El País, 2007), entre otros.
Beber
En el “Savarín”, de El Prado de Cochabamba.
(En Crítica de la sazón pura se halla también ensayos sobre las bebidas, por ejemplo el origen del singani y el del chuflay).
Escapadas
A la Urbanización El Castillo, donde viví como 30 años. Cambiaron las generaciones y ahora soy amigo de los jóvenes.
Comprar
Soy como Diógenes, pero me
enamoré de una bici hermosa que me costó 600 bolivianos. [El autor tiene publicado el libro La vida en bicicleta (Ed. Kipus, 2008), que reúne algunos de sus artículos como columnista de prensa].
* Otra obra del autor, El run run de la calavera, forma parte de las 15 novelas fundamentales escogidas por 50 críticos bolivianos (Ed. Plural). Otro libro de 2012 es Mujeres, madres, heroínas (Ed. Canelas, 20 mil ejemplares), homenaje al Bicentenario de la Coronilla.






