La vida de mentiras, una actuación que hace trizas a la realidad… son razones para creer que el teatro es superior a la vida misma. Quizás por eso, el riberalteño Luis Fernando Pericón dejó atrás la vida “convencional” y se dedicó a su pasión por las artes escénicas.
Allá en sus años juveniles, renunció a ejercer la carrera de Arquitectura, de la que en ese tiempo, recién había egresado, y se decidió a hacer andar por las tablas su pasión actoral. Eso sí, dice que no fue en vano haber estudiado en la universidad, ya que esto le ayudó a armar escenografías teatrales.
No fue un enamoramiento únicamente pasional, él decidió investigar por su cuenta los secretos del teatro, la escenografía y demás conocimientos. “Durante un año me dediqué a leer todo sobre teatro, métodos, técnicas, obras y todo aquello que se relacionaba con el tema.
Era tanto el interés que demostraba, que la persona encargada de la biblioteca me prestaba los libros solo porque ya era hora de cerrar el lugar”. Entonces llevaba la “tarea” a su casa.
Después de tanta lectura de métodos y técnicas teatrales, en la actualidad está escribiendo un libro que —según adelanta—romperá esquemas y reglas preestablecidas.
Cuenta que la primera obra en la que participó fue La prueba de amor, una adaptación del argentino Roberto Arlt. Pero no se limitó a las tablas escénicas, también saltó a la pantalla grande. Tuvo la oportunidad de mostrar su talento en las películas nacionales El Atraco, Los Andes no creen en Dios, Black Thorn, Olvidados, Corazón de Jesús y American Visa, además de la serie Tres de nosotr@s.
Aproximadamente, hace 14 años, Pericón se dedica a la dirección del grupo D’B’ Teatro, con el que está preparando una puesta en escena titulada Autoiluminados, una historia para ser contada.
“Ésta es una obra que pretende llevar a los espectadores a la reflexión; resalta la importancia de proceder correctamente aun cuando se atraviesa por una crisis. De manera creativa se personifica a la conciencia, la culpa, la hipocresía, el perdón para ejemplificar las consecuencias que conlleva el actuar inadecuadamente, excluyendo los principios éticos y morales”.
El año pasado D’B’ Teatro logró el segundo lugar en el Concurso Municipal de Teatro con la obra Érase una vez el bosque, y para 2016 el grupo estará por segunda vez en el festival Molinos del arte, en Chile. Así, la pasión por las tablas continúa.






