El salón está lleno. Todos aguardan la conferencia que dará Virginia Cordeiro sobre la filosofía del Movimiento de Vida Independiente. Cada uno de los recintos donde suele brindar sus charlas, ya sea en Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Alemania o Suiza, siempre están repletos.
“Esta filosofía de vida la aprendí en talleres de la Universidad de Berkeley, en Estados Unidos, donde fui becada para estudiar Peer Counseling, que es Psicología entre Pares”.
Este Movimiento de Vida Independiente tiene como fin promover la autosuficiencia, para no ser una carga ni para la sociedad ni para la familia. “Con este estilo de vida se consigue saber que tenemos la dignidad suficiente como para no necesitar que nadie nos esté empujando las sillas”, dice Cordeiro, quien quedó lisiada en la adolescencia por una mala práctica médica, quedando paralizada no solo de las piernas, pues sus brazos también se vieron afectados en parte.
Y ya que había perdido movilidad en las extremidades inferiores, no quería que eso le pasara en las superiores, es por ello que empezó a dedicarse al fisicoculturismo, disciplina por la que llegó a participar en algunos torneos del exterior. “En Perú levanté 83 kilos cuando yo pesaba 27. Fue un récord en potencia”.
Pero este deporte no solo le ayudó en los brazos, sino también a los músculos del estómago que abrazan a la columna.
Con esta parte de su cuerpo fortalecida, finalmente se pudo poner de pie por unos instantes y cumplir la promesa que les hizo a sus padres cuando quedó discapacitada.
Después de vivir esta experiencia pasó al baile en Berkeley, donde hacía DanceAbility, un método de improvisación en danza que permite que personas con y sin limitaciones físicas se reúnan para la experimentación artística. En nuestro país baila kullawada y sicuris en la Entrada Universitaria, y en 2016 participará en el Carnaval de Oruro.
Ella es considerada una líder que representa al cono sur por la forma en la que ha ido cambiando la percepción que se tiene sobre la discapacidad, no solo en las conferencias que da, sino también desde un programa radial llamado Breaking Barriers transmitido en Estados Unidos y Canadá, y después en Bolivia con el nombre de Rompiendo barreras.






