jueves 11, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

La madurez del pop latino, Juanes

El hombre de la camisa negra ya cuenta con una abultada carrera sobre las espaldas que lo autoriza a ser un referente del continente.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Pablo Llano / El Pais
Madrid / marzo 5, 2017
en Escape

Escuchar a Juanes hablar a su banda en un ensayo es una exhibición de lengua colombiana y una síntesis de su cóctel musical de folklore y modernidad. “No como tan rockero, me entendés, sino más caribeño”, cuando pide un cambio de tono. “¡Hágale!”, porque le gustó el cambio. “La intro me la imagino grooveadita, chévere”, dice luego. “Como con más saborcito, no sé si me entendés, algo bien saboreao”, añade con la cabeza baja, imbuido en la melodía. “¡Siempre se me olvida esta huevonada!”, cuando pierde un detalle de la letra y se echa a reír.

La sala de ensayo de su estudio en Miami es un amplio cuadrado con unas lámparas de diseño contemporáneo que penden del techo como medusas venidas del espacio sideral. El suelo de hormigón está mullido con alfombras de estilo persa. Juan Esteban Aristizábal Vásquez (Medellín, 1972) viste una chaqueta vaquera sin mangas, pantalón negro y unas dolce & gabbana plateadas que le dan un aire de muchacho guitarrero de barrio con zapatillas de astronauta.
Hola, soy Juan —saluda.

Pelo corto, barba sin mayores cuidados, delgado, menudo y con una expresión pícara y noble que emana carisma natural, Juanes, el icono del pop latino que arrasó con La camisa negra, Volverte a ver o A Dios le pido, vuelve con un álbum que suena igual de latino pero más urbano, más global: “Mis planes son amarte” (Universal), con un primer sencillo sensual y con gancho titulado Fuego que la discográfica ha adelantado con éxito, y una película que relata en paralelo los 12 temas musicales.

“La idea romántica del disco ya no existe”, dice. “La gente hoy está siempre metida en el teléfono y hay que ser más creativos, darle contenidos chéveres. Y nos pusimos con el director, Kacho López, a contar la fantasía de un astronauta que aterriza en Colombia buscando a una diosa indígena. Un concepto inspirado en ‘Una odisea del espacio’, de Kubrick, entre el sueño y la realidad”.

Juanes empieza la entrevista tratando de hacer cafés para la concurrencia en una barra diseñada por él como una superficie de fundas de guitarra. Se sienta y se pone a hablar de sus influencias de niño, como la música de cantina colombiana o Carlos Gardel, la obsesión de su hermano mayor. Esas eran las preferencias en su casa. “Y cuando llegaba al colegio era un choque cultural muy berraco (difícil) con aquellos compañeros que me hablaban de Luis Miguel y de los fenómenos teenager”. En la escuela, el futuro ídolo de millones de adolescentes se sentía como un viejo tanguero porteño incomprendido por los jóvenes.

Lo popular, latinoamericano y colombiano, le dio el sustrato. “Crecí con eso, con las huascas, las carrileras, las rancheras. Siempre estuve y estaré conectado con ese sonido medio vintage, un poquito vieja guardia, que es como una caidita en la guitarra eléctrica, ¿me entendés?”. La hibridación con la guitarra y el rock empezó en su adolescencia, cuando se volvió “enfermo con el metal”. “Pasé de la música folklórica al heavy más pesado. Pero más adelante sentí que no podía renunciar a mis esencias y fui mezclando lo latino con rock, funk, salsa, cumbia. Y eso sigo haciendo. Soy la mezcla de todo eso, lo más pueblo y lo contemporáneo”.

¿Cómo se siente profesionalmente?

Me siento en el mejor momento, hermano. Artísticamente pleno, a gusto con la gente con la que estoy tocando y disfrutando el proceso de hacer música. Me siento más libre, tranquilo. Como que en la carrera te cansás y decís “¡pucha, tengo que correr!”. Ahora no, ahora quiero disfrutar el proceso. El proceso.

Ha cambiado.

Aprendés de la vida, vas teniendo más claridad, cada vez te conoces más. Hoy sé mejor lo que me gusta y lo que no me gusta, lo que yo quiero experimentar musicalmente. Es muy chévere tener esa seguridad.

¿Y qué es hoy la música latina?

Para mí lo latino es la mezcla de lo africano con lo indígena, y con elementos del mundo anglo del rock. Música latina no es solo reguetón. Es hip-hop, es trap, es punk, es death metal. La música latina no es simplemente sonreír y bailar, no es música de verano. Tiene de todo, todo lo que vos querás. Pero sí, claro que los latinos somos unos personajes y gente animada, felices aunque no estemos felices, echados palante. Claro que hay ese fuego chévere ahí.

¿Siempre le gustó el mundo de los cosmonautas?

Me vuelve loco, ¡uf!, me encanta.

¿Desde cuándo?

Toda mi vida me gustó eso, pero más desde lo que me pasó hace cinco años en Ginebra. Era de noche y estaba en el balcón de la habitación del hotel. De repente veo cinco luces en el cielo. Una cosa espectacular. Pensé que eran cinco aviones que iban a aterrizar en Ginebra, pero me doy cuenta de que no se movían ni hacían ningún tipo de ruido, y empezaron a moverse como por GPS, armando unas figuras geométricas rarísimas. Duró unos minutos y ¡fah!, desaparecieron.

¿Cree que eran ovnis?

Yo no sé qué vi. Humano no era.

¿Cómo está Medellín ahora?

—Olvídate, otro cuento. El tema social sigue complicado, para qué te voy a decir mentiras. Aunque ya no hay un problema como el de Pablo Escobar, el tema del narco no se ha podido parar y hay miles de pablitos chiquitos y otras bandas criminales. Pero la ciudad ha evolucionado mucho, arquitectónicamente, en su estructura, en la mentalidad de la gente. Medellín se ha superado.

¿Y cómo ve el fenómeno de las series sobre Escobar?

Me molestó, rehusaba ver esa vaina de El patrón del mal. Pero la gente insistía, me puse a verla y me metí una enganchada tenaz con ese actorazo que es Andrés Parra. Pero me preocupa que los pelaos jóvenes vean eso como modelo, porque el trabajo que se ha hecho para superarlo es muy hijueputa. Eso fue hace 30 años, no jodan más con eso. Pero bueno, es digestión histórica.

En octubre, el día en que Colombia votó No en referéndum al acuerdo de paz logrado por el Gobierno con la guerrilla de las FARC, Juanes volaba a México y supo el resultado al aterrizar. “Sentí ganas de ponerme a llorar”, dice. “Me dio muy duro. Mi mamá y mis cinco hermanos votaron todos por el No, y yo voté por el Sí. Ese es el reflejo de todas las familias de Colombia, un país absolutamente polarizado y en el que, más que gente que no quiera paz, hay mucha desinformación. Pero con el tiempo he ido entendiendo que quizás es mejor que haya sido así para que se puedan renegociar y ajustar algunas cosas”. En diciembre viajó a Oslo para tocar en la entrega del Nobel de la Paz al presidente colombiano Juan Manuel Santos, que elogió su compromiso: “Fue uno de los compañeros en la senda de la paz”.

Juanes celebra que su país esté resurgiendo, “que se esté incorporando al engranaje global”. “Por ejemplo, yo si hoy estuviera empezando en Colombia quizá no tendría que irme para encontrar mi camino. Pero cuando estaba allí en 1997 no veía ninguna salida. Ha cambiado la dinámica”. Ahora ve una sociedad “conectada”, llena de talento que en parte cree que ha fraguado como “vía de escape” a la violencia. Para abstraerse o lidiar con tantos años de dolor terrenal, todo colombiano, como Juanes, se ha tenido que volver su propio astronauta.

Y usted va bien.

Yo voy fluido, hermano —ríe el cosmonauta de Medellín—. Voy en un cohete. l

en tendencia: juaneslatinomadurezpop

Noticias Relacionadas

Harry Styles: la ‘Apertura’ y madurez de un popstar
Escape

Harry Styles: la ‘Apertura’ y madurez de un popstar

enero 24, 2026
Sandokan: más que una serie, un fenómeno generacional
Escape

Sandokan: más que una serie, un fenómeno generacional

enero 24, 2026
‘Sinners’ lidera la carrera por los Oscar con 16 nominaciones
Escape

‘Sinners’ lidera la carrera por los Oscar con 16 nominaciones

enero 24, 2026
La melancolía del territorio en la novela ‘Tal vez, un día’
Escape

La melancolía del territorio en la novela ‘Tal vez, un día’

enero 24, 2026
Federico García Lorca: la poesía imposible
Escape

Federico García Lorca: la poesía imposible

enero 17, 2026
Batman 1966: la reinvención del superhéroe televisivo
Escape

Batman 1966: la reinvención del superhéroe televisivo

enero 17, 2026

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto