Para demostrar el cariño que siente hacia su mascota, Manu, la conductora de televisión Silvia Salcedo decidió comprar una polera con un dibujo estampado que se pareciera a él. Como no encontró una que le gustara, resolvió ver la forma de hacerse una ella misma.
Poco tiempo antes nadie hubiera imaginado que la comunicadora compartiría su casa y su corazón con algún animal. “Gracias a él, mi hija y yo hemos conocido el patio de mi casa”, cuenta Silvia.
Valeria, su hija, es una de las pocas personas en Bolivia diagnosticadas con el Síndrome de Rett, un desorden neuronal causado por una mutación en el cromosoma X. Debido a esto, la joven de 17 años no puede hablar, sufre de convulsiones y está perdiendo su habilidad para caminar, por lo que no sale mucho de su casa. La complicada condición de Valeria hizo que la conductora entrara en una depresión. “Cuando hay algo que ataca a alguien que amas con la vida y no puedes hacer nada más… esa frustración junto al estrés diario acarrearon en mí un estado depresivo del que no estaba muy consciente”.

Es ahí donde apareció Manu, un bulldog francés, que con su cariño ayudó a que la adolescente enfrentara sus miedos, a que ella y su madre salieran más a menudo al jardín y a que Silvia recobrara fuerza y renovara su lazo con Dios.
La polera fue una forma de materializar la gratitud que ella siente hacia su pequeño perro. Fue también la inspiración para crear Blessed 2 bless, una tienda virtual, que confecciona prendas con estampados de mascotas exclusivamente.
El 2017, además de lanzar la primera colección diseñada por ella para su tienda, Silvia ganó el Premio Águila a mejor presentadora de televisión —único reconocimiento internacional para comunicadores y medios con enfoque cristiano— por su programa En la selva.
En este espacio televisivo, que está por cumplir 10 años, se realizan entrevistas a artistas bolivianos e internacionales. Además se tratan temas controversiales dentro de la comunidad cristiana, como el consumo de alcohol o la homosexualidad.
“Lo que más ha capturado del show es la espontaneidad con la que tocamos asuntos de la vida donde los cristianos podemos ser más cerrados o tener ciertas poses. Y tratamos de construir un espacio donde se pueda reflexionar sin condenaciones y con mucho amor”, explica.






