viernes 12, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Migración

Ch’enko total. El papirri: personaje de la Pérez, también es Manuel Monroy Chazarreta

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Manuel Monroy Chazarreta
/ junio 19, 2019
en Escape

La señora Sofía llegó a la vida en Quillacollo, Cochabamba. Posee la energía del maíz, alta de altura, sonrisa sólida, inteligencia de comercio, tonelaje de riesgo en la frente.

Ahora, con su dígito cinco, la gordura tapó sus dotes, pero en el fondo de sus ojazos negros aún vive la bella mujer valluna. El año pasado, mientras paseábamos en un bote por el puerto de Hamburgo, la nostalgia la venció y de súbito empezó a retroceder décadas de años, llegando a principios de los ochenta. Se veía pariendo furibunda un enorme bebé y al día siguiente leía en el periódico que el que creía su marido se casaba con otra. Aguantó la bigamia como cajera de banco hasta que el changuito tuvo cuatro años. Entonces le preguntó dónde quería irse, el niño dijo: “al país donde hacen mis kits Adidas”. Así llegó a Hamburgo y en dos décadas fue progresando, de enfermera limpiatraseros a cuidadora de perros, ancianos, bebés, discapacitados.

Se animó con una discoteca que en los 90’s se abarrotó de compatriotas con sus alemanas arrechas bailando en vivo a los stars folclóricos bolivianos de moda.

Luego pasó a la salsa y eso reventaba más. Pagaba 10.000 euros de alquiler, la plata que rebalsaba la ponía en un edificio de diez pisitos nomás, cerca de la avenida Antezana, en el centro cochabambino. Para hacer el inmueble mandó a comprar a su hermana una casona de esquina céntrica que derrumbaron en una semana: saltaban los vitrales, las columnas áureas se hacían añicos, árboles centenarios eran degollados por obreros bien pagados, ni qué hablar de esas gradas magníficas de mármol vueltas polvo, ni de las paredes de adobe patrimonial. Entonces empezaron a formarse los pisos, lentamente; mientras crecían uno a uno, los obreros se iban a Europa de dos en dos.

En el ínterin Sofía se enamoró tres veces: de un arpista paraguayo, de un boliviano detenido por la FELC en uno de sus viajes, de otrito que no se quiere acordar. No pudo cristalizar pareja mientras paradójicamente crecía en su poderío económico. Mario, el hijo, se casó con una colombiana y así nació un hermoso nieto de pestañas enrolladas.

En enero de este año sintió que el edificio no avanzaba más, eran diez pisos de medias aguas. Decidió visitar Cochabamba para ver la obra. Volvía de aaaños, compró pasaje en primera clase, trajo 100 kilos de regalos para los sobrinos, vestidos para la mamá anciana, vajilla alemana para la hermana. Llegó para Reyes, hubo tres días de fiesta con mariachis, trío de boleros, hasta Los Kjarkas estaban. Se degollaron cerdos, las pailas de chicharrón ardían frenéticamente, llegaban enormes vasijas de chicha de quinua de Punata, los conejos degollados eran la fiesta de sus exnovios viudos que la galanteaban en sus cuecas de acordeón y mixtura. Ella bailaba como siempre, con dignidad, mostrando en sus encajes los brillosos t’usus.

Dicen que el martes de ch’aqui decidió ir a inspeccionar el edificio con el nuevo jefe de albañiles. Subió piso por piso, viendo el esqueleto de cemento de los cuartos. En el piso siete se encendió de luces su flamante iPhone. “Ay, carajo, no sé atender esto”, dijo. Era Mario, que le anunciaba a los gritos en alemán su divorcio.

Mareada por la noticia quiso apoyarse en la baranda que todavía no había. Entonces observó el segundo del vacío, la caída en torbellino, hasta tuvo la voluntad de que le salgan alas. Pero esta vez no pudo. Su cabeza hizo tronar la vereda. El entierro fue de tres días, con mariachis, trío de boleros, hasta Los Kjarkas estaban. Se degollaron cerdos, las pailas de chicharrón ardían frenéticamente, llegaban enormes vasijas de chicha de quinua de Punata, los conejos degollados eran la fiesta de sus exnovios viudos que tarareaban tristemente la cueca de acordeón y mixtura y que ahora bailaba Mario en su terno negro Valentino impecable. Mientras, la abuelita decía entre lágrimas y quechua: “tanto lío para esto, Virgencitay”.

en tendencia: Escapemigracion

Noticias Relacionadas

Harry Styles: la ‘Apertura’ y madurez de un popstar
Escape

Harry Styles: la ‘Apertura’ y madurez de un popstar

enero 24, 2026
Sandokan: más que una serie, un fenómeno generacional
Escape

Sandokan: más que una serie, un fenómeno generacional

enero 24, 2026
‘Sinners’ lidera la carrera por los Oscar con 16 nominaciones
Escape

‘Sinners’ lidera la carrera por los Oscar con 16 nominaciones

enero 24, 2026
La melancolía del territorio en la novela ‘Tal vez, un día’
Escape

La melancolía del territorio en la novela ‘Tal vez, un día’

enero 24, 2026
Federico García Lorca: la poesía imposible
Escape

Federico García Lorca: la poesía imposible

enero 17, 2026
Batman 1966: la reinvención del superhéroe televisivo
Escape

Batman 1966: la reinvención del superhéroe televisivo

enero 17, 2026

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto