Noroeste de Oruro, a una altitud que fluctúa entre 4.200 y 6.520 msnm. El tiempo parece no ser propicio por las intensas lluvias de inicio de año, pero no es impedimento para que 25 integrantes de Fotógrafos de la Naturaleza en Bolivia obtengan las mejores imágenes del Parque Nacional Sajama.
En lo que parece un altiplano inhóspito hay una veta de imágenes: las queñuas —que de a poco están repoblando el Sajama—, las aguas termales de Manasaya, los géiseres de Juchusuma, las iglesias de Tomarapi o de Curahuara de Carangas, los flamencos que planean cerca de la laguna Huayña Khota, los pastizales y bofedales donde moran vicuñas, el gato andino y el esquivo suri.
A inicios del siglo pasado, los bosques de queñua —los únicos árboles en el mundo que crecen a más de 5.200 msnm— estuvieron en riesgo de desaparecer debido a que eran utilizados para los hornos de las fundiciones y el ferrocarril. Por esa razón, el Estado boliviano creó —el 2 de agosto de 1939— el Parque Nacional Sajama, que protege una extensa flora y fauna.
El 7 de julio de 2007, estudiantes de la maestría en Fotografía de Naturaleza, de la Universidad Evangélica Boliviana, se trasladaron a Samaipata para llevar a cabo un trabajo de campo. “Aquel viaje permitió conocernos más como grupo. Por eso empezamos a reunirnos los jueves, para charlar de fotografía”, recuerda el fotógrafo naturalista Rubén Darío Azogue, iniciador de esta aventura.
En 2012, él y otras personas organizaron la primera salida de Fotógrafos de la Naturaleza en Bolivia. Fue a la población de Santiago de Chiquitos, en el municipio de Roboré, en el departamento de Santa Cruz.
Cada año se trasladaron a otras locaciones del país, como al Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata (La Paz) y a la Estación Biológica Tahuamanu (Pando). En el Parque Nacional Sajama (Oruro), los miembros del colectivo obtuvieron cientos de imágenes que serán entregadas al Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), informan Javier Rodríguez y Gabriela Villanueva, organizadores de esta reciente incursión.
“Queremos utilizar la fotografía para que la gente sea consciente de que puede visitar y disfrutar la naturaleza de Bolivia, y que es importante que se la cuide”, explica Azogue. En este tiempo, Fotógrafos de la Naturaleza en Bolivia se convirtió en un referente en asuntos medioambientales. Como una muestra de ello, el colectivo presenta en estas páginas algunas imágenes de su incursión por el parque orureño, que resguarda la frágil y diversa biodiversidad de Sajama.
Fotos: Luis Huarina, Rubén Darío Azogue, Gabriela Villanueva, Pedro Laguna, Marcelo Garzón, Mara Arias, Jery Méndez, Luis Fernández, Anke Drawert y Ernesto Covarrubias.






