Ruth Bader Ginsburg nació el 15 de marzo de 1933 en el seno de una familia de inmigrantes judíos. La segunda mujer que logró ser magistrada en el máximo tribunal estadounidense murió a la edad de 87 años, después de una larga batalla contra el cáncer de páncreas.
Tuvo una influencia enorme tanto como líder defensora de los derechos de las mujeres al principio de su carrera, como por ser una fuerza progresista en la Corte Suprema de Estados Unidos, indica la agencia AFP. «Tenía tres puntos en mi contra.
Uno, era judía. Dos, era mujer. Sin embargo, la estocada final fue que era madre», confesó en una entrevista con la CBS en 2016. Con sus distintivos collares y corbatines estilizados, esta oriunda de Brooklyn, amante de la ópera, era la decana de la Corte y líder de facto de la coalición de izquierdas en un Tribunal de mayoría conservadora.
Su cara enmarcada por gafas de montura oscura adorna camisetas, tazas y trajes de bebé.
Su vida fue retratada en dos películas en 2018: el documental RBG y el filme On the Basis of Sex. Su contundente frase «Yo disiento» se convirtió en parte de su legado como una ícono de la cultura pop.






