La gente viene a mí y dice que preferiría estar muerto que ser como yo”, contó Ed Roberts en la película Free Wheeling. “Y se lo pierden tanto porque la vida es una gran alegría”. Roberts fue el primer estudiante que utilizó una silla de ruedas para asistir a la Universidad de Berkeley. Fue pionero del movimiento por los derechos de las personas con discapacidad.
El activista nació el 23 de enero de 1939. A los 14 años contrajo polio, dos años antes de que la vacuna Salk pusiera fin a la epidemia. Durante 18 meses estuvo en hospitales y regresó a su casa paralizado del cuello hacia abajo, con excepción de dos dedos en una mano. Dormía en un pulmón de hierro y sobrevivió sin este gracias a la “respiración de rana”, técnica para forzar la entrada de aire a los pulmones utilizando los músculos faciales y del cuello, reseña Wikipedia.
Asistió a la escuela por teléfono hasta que su madre le pidió que vaya una vez a la semana. Allí enfrentó el miedo a ser juzgado y decidió dejar de verse como un “inválido indefenso”, para ser una “estrella”.
En la secundaria se le negó un diploma porque no podía llevar educación física o pasar la clase de manejo. Roberts presentó una petición para obtener su diploma y ganó, cuenta el portal ahoramismo.com.
Tras obtener un título de asociado del Colegio de San Mateo, se convirtió en el primer estudiante con discapacidad grave en asistir a la Universidad de California, Berkeley, en 1962. Allí obtuvo una licenciatura y el grado de Maestría. También enseñó ciencias políticas. Es considerado el padre del movimiento de vida independiente (Independent Living Movement). Murió el 14 de marzo de 1995. En homenaje, la silla de ruedas de Roberts se luce en el Museo Nacional de Historia Americana.






