Una Navidad pequeña, una Navidad segura se convirtió en la expresión de aliento en algunos lugares. En los países europeos, donde el confinamiento por el COVID-19 vuelve a presentarse como contención sanitaria, las personas buscan formas de reunirse con sus familias de una forma precavida. Los encierros, decretaron diferentes autoridades, se abrirán paulatinamente durante los festejos para que la gente pueda compartir buenos momentos y encontrarse en grupos reducidos.
En este lado del mundo las familias también se preparan para celebrar inusuales fiestas de fin de año. Expresiones cubiertas por los barbijos y dos metros de distancia entre seres queridos, hace que esta Navidad se convierta, a lo largo y ancho del mundo, en un reto que provoca pensar nuevas y prudentes maneras de acercamiento.
MEXICO. En América Latina, los artesanos aprovechan las ferias navideñas para reactivar las economías culturales

VATICANO. El papa Francisco desea que los católicos pasen una Navidad «más auténtica» y sobre todo menos consumista, de cara a las dificultades causadas por el coronavirus en todo el mundo, dice la agencia AFP.

FRANCIA. Se inició un desconfinamiento paulatino antes de Navidad, pero las autoridades, señala AFP, piden no bajar la guardia.

MOSCÚ. Sin turistas, las ciudades siguen adornando los espacios públicos con elementos navideños.

INGLATERRA. Diferentes iglesias reciben a los coros infantiles para amenizar las fiestas.

PALESTINA. En diferentes países, productores locales reinventan sus ofertas con indumentaria contra el COVID-19 y temáticas de la temporada festiva.

GRECIA. Turismo local con temáticas navideñas.

MÓNACO. Países reducirán las restricciones durante los feriados con el objetivo de que las familias puedan encontrarse precavidamente.

COLOMBIA. Papá Noel es inmune al COVID-19 y podrá repartir regalos a los niños, afirmó una responsable de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para intentar calmar a los más pequeños.







